José Fernando Bonilla Sefair, un soñador
Los estamentos universitarios de la Usco y de la Corhuila y de otras universidades del país, han perdido a uno de los docentes más prestigiosos que durante más de tres décadas se desempeñó orientando los cursos relacionados con el campo de la administración. El fallecimiento del Magister José Fernando Bonilla Sefair, ha impactado muy fuerte en el seno de los corazones, de sus compañeros profesores, estudiantes y graduados, quienes tuvimos la oportunidad de compartir sus alegrías, su dinamismo anecdotario, nobleza, camaradería, amistad, que, con lujo de detalles característicos de un caballero inglés, entre otros, nos permitió alegrar todos los instantes que nos permitió interactuar con su vida terrenal. Amante de la música, tocaba los instrumentos del acordeón, órgano, guitarra y cantaba amenizando las fiestas que programaba.
Fue un soñador del papel protagonista que desempeñamos los docentes universitarios, como la principal estrategia de transformación educadora para sacar adelante el desarrollo del país. Su visita que realizara a Corea del Sur, cuando trabajaba con la empresa multinacional de Daewoo y la Hunday, servía de ejemplo en sus diálogos y tertulias que compartía con sus actividades académicas. Humano, crítico con la corrupción administrativa, amante de los valores en la sociedad huilense, gran amigo de sus amigos, entre otros, generó durante su existir, un ambiente agradable de camaradería y un encuentro con el respeto de toda la normatividad vigente, pensando siempre en el bienestar de los huilenses.
Producto de unas dolencias que afectaban su salud, falleció a los 76 años, oriundo de Girardot y desde hace 23 años, fue adoptado como huilense, quien deja un importante legado para las nuevas generaciones como un hombre emprendedor, visionario, honesto, disciplinado, perseverante, entre otros epítetos, que lo enaltecieron forjando el sendero para educar a las nuevas generaciones. Por tal motivo, su muerte nos deja un hondo y profundo pesar en la sociedad huilense por sus cualidades humanas y la invaluable solidaridad que tenía con sus semejantes. Hoy, la academia está de luto y su acrisolado deseo de educar, será ejemplo para las presentes y futuras generaciones. Igualmente, lamentamos profundamente el fallecimiento de su hermana María Ligia el sábado anterior. Les expresamos a su esposa Miriam Triana, sus hijas Sandra, Juanita y para su bella familia, nuestra solidaridad y más sentidas condolencias. Paz en su tumba. Hoy los estaremos acompañando a la misa que se desarrollará en la iglesia de San José a las 3 de la Tarde.
