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Opinión/ Creado el: 2019-03-27 01:25

Jesús, el hombre para los demás

Escrito por: Redacción Diario del Huila | marzo 27 de 2019

El título de este artículo lo tomo del libro del teólogo protestante luterano alemán, asesinado en el campo de concentración en la Alemania nazi, por el terrible delito de ser cristiano, en Flossenbürg,  Dietrich Bonhoeffer, EL PRECIO DE LA GRACIA. Este hombre se jugó la vida por Cristo y al morir, encontró la vida.

El monstruo de Hitler, al morir, encontró la muerte eterna que él le causó a millares de humanos. Dietrich, no  entendió ser cristiano sino dándose a los demás. Para él, una fe cristiana que no se traduzca en la vida, en la conducta, es alienación. Muchos llamados cristianos, creen que serlo es llenándose de devociones y no traducir la fe en la vida diaria. El juicio del Señor al final de la vida de cada uno, estriba sobre el amor que usted haya tenido con los demás. No un amor gelatinoso y pietista de aleluyas, gritos, danzas y largas horas de postración.

La fe que no se traduce en la vida, es una fe muerta. Si hay algo que escandaliza a los no cristianos es la vida de muchos “cristianos”. El divorcio entre la fe y la vida, es uno de los mayores escándalos que muestran muchos autodenominados “cristianos”. Hoy tenemos muchos cristianos vergonzantes. No hay ofensa más cruel que sentirse uno despreciado y desconocido por los que otrora fueron amigos, fueron cercanos. Lean lo que dice nuestro Maestro: “Quien se avergüence de Mí, delante de los hombres; yo también me avergonzaré de él, delante de mi Padre que está en los cielos”.

De modo que, sígase avergonzando a ver qué le irá a pasar a la hora de la muerte. Alma Grande, Gandhi, sintió la mayor desilusión de los cristianos anglicanos de Inglaterra, cuando al ser universitario en la universidad de Oxford, constató la enorme incoherencia de la mayoría de sus compañeros y profesores que llevaban una vida totalmente contraria al Evangelio. De ahí que nos dejó una frase que es reto para nosotros los cristianos: “Creo en Cristo, pero no creo en los cristianos”. ¡Terrible!, ¿verdad? No se entiende que un cristiano sea ladrón, haga torcidos, engañe, calumnie, mienta, defraude, sea adúltero, fornicario, desordenado sexualmente, vengativo, rencoroso, etc. La diferencia entre un cristiano y un no cristiano, es que éste se arrepiente y cada día emprende un plan de mejoramiento en su vida y, un no cristiano, con frecuencia es arrogante, soberbio, tiene el descaro de confesare puro y honesto, cuando en el fondo es un pozo de podredumbre; es un sepulcro blanqueado lleno en lo profundo de descomposición. ¡Cuidado! Una piedad que no se muestre en la conducta es una desfiguración del Evangelio.

El cristiano es un pedazo de cielo en la tierra. Ser cristiano debería ser la mejor carta de presentación para confiar en una persona. ¡Lástima que esto no se da con frecuencia! El sello de la calidad humana lo debería dar el ser cristiano. ¿Por qué muchos no creen en Cristo? Triste decirlo, entre muchas causas, porque muchos cristianos no  significan con su vida de Jesús, el Cristo. Por favor, sea olor de Cristo.


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