ITUSCO: 50 años de una realidad académica
Por: Nidia Guzmán Durán – Rectora Universidad Surcolombiana
Ayer el Instituto Técnico Universitario Surcolombiano, más conocido como ITUSCO, cumplió cinco décadas de trabajo académico en bien de la región Surcolombiana y del país. Uno de los grandes proyectos, sino el más grande, del siglo XX surgido en esta región de la mano de destacados visionarios, líderes, académicos, políticos, y dirigentes gremiales.
ITUSCO, creado mediante la Ley 55 de 1968, fue pensado como una Institución para formar a los profesionales que necesitaba la región. Un centro académico que les permitiría, a los bachilleres que egresaban de los colegios Santa Librada, Técnico e Inem, entre otros, ingresar a la educación superior.
Más tarde, en el año de 1976, y a través de la Ley 13, se transformaría en Universidad Surcolombiana, tal como se conoce hoy día. Este cambio surgió con una estructura muy parecida a la de la Universidad Nacional de Colombia, a excepción de la forma como estaba estructurado el consejo superior. Esto condujo a que la nueva institución ofreciera sólo carreras ya establecidas por la nacional en la ciudad de Bogotá.
Vale señalar, que el proyecto empezó a tomar forma finalizando el año 1967, cuando el grupo cultural denominado ‘Entrada Libre’ sacó la idea de los recintos académicos y los expuso en diferentes escenarios culturales, educativos, gremiales y políticos. El grupo se reunía para desarrollar tertulias alrededor de determinado tema o invitaban conferencistas del país, entre ellos estuvieron los nadaistas Gonzalo Arango y Jota Mario. Ese aire cultural que le impregnaban al Huila les mereció respaldo y reconocimiento en la sociedad.
Así mismo, conviene mencionar, también, que luego de trasquilar el proyecto e insertar ‘micos’, como cuenta el profesor Misael García, el proyecto fue presentado al Congreso de la República por el doctor Guillermo Plazas Alcid, bajo el nombre de Instituto Universitario Surcolombiano, es decir, le quitaron la palabra Técnico, dejando abierta la posibilidad de convertirlo en Universidad; aunque la sigla conservó la letra T, estrategia importante que sirvió mucho al momento de hacer dicha transformación.
Ahora bien, luego de ires y venires, y de muchos intercambios con Bogotá, el nuevo ente educativo inició labores con Administración Educativa, Contaduría Pública y Administración de Empresas; programas todos a nivel tecnológico, y con tres años de duración. Las clases se iniciaron el 30 de marzo de 1970 en el Colegio Departamental Femenino a las 6:30 de la tarde, con 305 estudiantes. Las oficinas del área administrativa operaban en las instalaciones de la Biblioteca Departamental “Olegario Rivera”. Después se tomó en alquiler una casa enseguida de la Clínica Neiva, donde funcionó la Biblioteca del Instituto y las dependencias administrativas, pero las clases continuaban en el Colegio Departamental.
Con esta misma dinámica, desde 1963 los pobladores de la intendencia del Caquetá, venían luchando por tener una universidad, y con el nacimiento de ITUSCO, la lucha de región continúo y en 1970 solo les ofrecieron unas pocas becas para que mandaran a estudiar a sus jóvenes a Neiva. Más tarde, en una reunión celebrada en el Club Social de Florencia, los directivos de ITUSCO accedieron a la creación de la seccional del Caquetá, y el Consejo Superior autorizó su apertura el 2 de abril de 1970.
Así las cosas, a partir del primer semestre de 1971 empezó a funcionar el ITUSCO en Florencia, y siguió su accionar para convertirse en lo que hoy es la Universidad de la Amazonia.
Hoy tenemos a la Universidad Surcolombiana. Una Casa de Estudios con Acreditación de Alta Calidad, 27 programas de pregrado, 34 de postgrado, 14 acreditados, 42 grupos de investigación categorizados y reconocidos por Colciencias; pero sobre todo, un recurso humano capaz y comprometido con todos y cada uno de los procesos que emprende esta Institución no sólo en el cumplimiento de sus propósitos misionales, sino también, en el interés de contribuir a la solución de los problemas locales y, por ende, de impulsar el desarrollo del país.
Felicitaciones a todos los que forman parte de esta gran familia Surcolombiana, que hace cincuenta años sembró una pequeña semilla con mucha visión y proyección social.
