Inútil la consulta
Por Álvaro Hernando Cardona González
El próximo 26 de agosto se votará una consulta que le costará a los colombianos (incluso a los que no voten o no estén de acuerdo) alrededor de 300.000 millones de pesos y que supuestamente pretende “combatir la corrupción”.
Es maravilloso que millones de ciudadanos nos levantemos de una vez contra la corrupción y obliguemos al Congreso a expedir leyes razonables y prácticas contra ella. Hoy los delitos que generan corrupción, la violencia-falta de justicia y el narcotráfico, son nuestros mayores males. En eso todos de acuerdo.
Pero no son necesarias consultas para acabarla, está no la acabará, saldrá más cara que algunos hechos corruptos, ya la mayoría de estas medidas existen y estas medidas no tocan para nada al corrupto que no es funcionario público. Porque en este debate se excluye que para que haya corrupción se necesitan cómplices, y entre ellos, ciudadanos corrientes que ofrecen dádivas para torcer la función pública.
Los 7 puntos que contempla la iniciativa son los siguientes: 1. Reducir el salario de congresistas y altos funcionarios del Estado. Bajar salarios no impide que se roben el erario. Necesitamos que más funcionarios públicos ganen bien, por ejemplo policías y soldados que lo merecen todo. 2. Cárcel a corruptos y prohibirles volver a contratar con el Estado; 3. Contratación transparente obligatoria en todo el país; 4. Presupuestos públicos con participación de la ciudadanía; 5. Congresistas deben rendir cuentas de su asistencia, votación y gestión; 6. Hacer públicas las propiedades e ingresos injustificados de políticos elegidos y extinguirles el dominio; 7. Máximo tres períodos en corporaciones públicas.
Esta consulta pasó por el Congreso y ahí estaban las promotoras; una de las promotoras de la consulta va por su segundo período y coincidió en el primero con su pareja, ¿el hecho de haber sido o hacer parte del Congreso las vuelve per sé corruptas? Por supuesto que no. Es absurdo.
Es inútil, ya que 5 de las 7 preguntas ya existen en la normatividad. No es raro que artículos, columnas, y artículos de prensa estén expresando la inconveniencia de esta por más razones de los acá expuestos. ¿Para qué una consulta que cuesta tanto, se presta para polarizar aún más a la ciudadanía y sólo será utilizada para politiquería y no para resolver el problema de manera práctica y efectiva?. Hubiera sido mejor proponer que quien quiere gobernar no puede dar saltos de una a otra rama del poder público, porque eso de alcaldes o gobernadores que lo son para ser congresistas, no nos ha dejado buenos gobiernos sino buenas campañas. Sería maravilloso que nunca nos prestáramos para corruptelas: es hacernos daño a nosotros mismos y a los nuestros.
