INSEGURIDAD JURIDICA EN LA TENENCIA DEL PREDIO RURAL
Por Gerardo Aldana Garcìa
En la escuela de Pensamiento denominada: la Fisiocracia o Fisiocratismo, fundada en el siglo XVII por el economista francés y médico cirujano Francois Quesnav, la naturaleza y en especial la tierra constituía el principal elemento generador de riqueza en el sistema económico de la nación, lo cual devenía de una ley natural, y era la agricultura su multiplicador necesario. Otro pensador afín con esta corriente económica, el inglés Thomas Hobbes, destacando el papel de la naturaleza y sus materias primas, decía: "En cuanto a la abundancia de materias, está limitada por la naturaleza a aquellos bienes que, manando de los dos senos de nuestra madre común la tierra y el mar, ofrece Dios al género humano, bien gratuitamente, bien a cambio del trabajo."
Estos planteamientos del pensamiento económico de los fisiócratas, son traídos a nuestro tiempo para verificar que luego de más de tres siglos de su aparición, la tierra sigue siendo un factor determinante en la creación de valor, reflejado en el PIB de un país, y que en consecuencia quien detente la propiedad sobre una determinada porción de la misma, está llamado hoy por hoy a exhibir una relación de poder y de bienestar, más aun si el predio está destinado a la generación de alimentos para los seres vivos.
Disponer de un pedazo de tierra y hacerlo parir para dar más vida, es tarea de inestimable valor. Los campesinos del Huila lo hacen, pero una enorme porción de ellos, produce en terrenos que no están legitimados como propios. Los agricultores inmersos en un Sistema Territorial Rural Agropecuario interactúan en el suelo rural, manifestando una serie de dinámicas de ocupación del territorio.
Según la UPRA, la problemática de la tenencia del predio rural indica que el departamento del Huila presenta un índice de informalidad del 47,70%. Los municipios con mayor índice de informalidad son: Garzón con 99 %, Altamira con 76 % y Campoalegre con 71 %. Los municipios de Acevedo, Algeciras y Colombia no cuentan con información catastral. Otro aspecto relativo es la modificación de áreas de los predios rurales en los documentos de compraventa. Es costumbre en algunas subregiones del Huila, que, en los documentos de compraventa formalizados en escritura pública, se indique un número menor de hectáreas a las reales, con el fin de disminuir el valor a cancelar por impuestos, lo que conlleva a dificultades al momento de formalizar la transacción. Esta práctica se presenta en los propietarios que detentan predios mayores a 10 ha.
Un estudio realizado por la Unidad de Planificación Rural y Agropecuaria del Huila – UPRA, al analizar la caracterización de las estructuras socio-productiva, socio-político administrativa y sociocultural, así como del análisis espacial-funcional del territorio huilense, logró identificar problemáticas y potencialidades que inciden en el desarrollo rural agropecuario del departamento, desde su productividad y competitividad, siendo uno de alta sensibilidad la relacionada con el acceso y tenencia de la tierra. Las áreas condicionadas para las actividades agropecuarias, vienen acompañadas con restricciones y limitaciones para su tenencia, lo que ha acentuado la alta informalidad de la propiedad rural. Esta condición, es uno de los factores que incide en la baja capacidad de recaudo de los recursos propios de los municipios, específicamente los relacionados con el ingreso del impuesto predial rural, el cual, es un mecanismo de gestión y financiación del suelo rural. Esto se refleja en la baja inversión por parte de las administraciones locales que a la hora de resolver problemas del mismo sector agropecuario, no cuentan con los recursos necesarios.
En otro ámbito, un productor sin escritura pública de su predio, genera ante una entidad crediticia la causal de rechazo asociada a falta de seguridad jurídica sobre la tenencia de la tierra, lo cual lo inhabilita para el acceso al crédito destinado a la financiación de sus proyectos productivos, así como el acceso a maquinaria, construcciones e infraestructura agropecuarias, que en casos como el de la piscicultura, requiere de grandes inversiones iniciales.
Recientemente, durante los años 2017 y 2018, en el municipio de Rivera, el Instituto Geográfica Agustín Codazzi y la Alcaldía local, adelantaron un estudio de revisión del valor catastral de los predios, incluyendo los rurales, los cuales no habían sido objeto de ajuste por décadas, con tan desafortunada situación para los productores, que tal modificación fue hecha por la autoridad catastral, tomando como referentes, el mercado de compraventa de los predios, desestimando la realidad de la producción y sus limitantes. Como consecuencia del estudio, se dio una descomunal valorización en el catastro para miles de predios rurales que llegaron a multiplicar su valor hasta en 60 veces o más, volviendo de la noche a la mañana, ricos a productores pobres, y derivando con ello en muchos casos el no pago de impuestos por imposibilidad económica del propietario, quien ahora tiene deudas con el fisco municipal que en cualquier momento le pueden generar un embargo y hasta el remate de su predio.
