Opinión/ Creado el: 2018-10-20 01:54
Inoportuna reforma política
A solo 14 meses y 10 días de terminar los mandatos de los alcaldes y gobernadores, se está tramitando en el Congreso de la República una reforma política, que busca ampliar el periodo de los actuales mandatarios departamentales y municipales del país, la cual ha generado una gran controversia en la opinión pública nacional. Con ella, los diferentes movimientos políticos que buscan apoyar dicha iniciativa están generando muchas dudas sobre la conveniencia o no de esta medida que es considerada antipopular, porque se le empiezan a violar al constituyente primario, el derecho de elegir y ser elegidos para estos cargos de elección popular en los próximos comicios que se desarrollarán el último domingo de octubre correspondiente a la vigencia de 2019. Como inoportuna e inconveniente ha sido considerada esta propuesta del sector Cambio Radical para ampliar dichos periodos, que están provocando fuertes discusiones en las actuales sesiones del parlamento colombiano.
Muchos alcaldes y gobernadores se encuentran bastante cuestionados y sus comunidades están totalmente en desacuerdo que se les amplié su periodo hasta el 2022. Con ello se está acabando con la esencia de la democracia y con el espíritu de la Constitución promulgada en el año 1991. Igualmente, a este proyecto de Acto Legislativo le quedan siete debates y la respectiva revisión de la Corte Constitucional, lo cual lo hace inviable para que se pueda concretar y ponerlo en funcionamiento, y no se ajustaría al calendario que tiene previsto la Registraduría Nacional del Estado Civil para celebrar las próximas elecciones de alcaldes y gobernadores.
Algunos expertos han considerado errada esta iniciativa legislativa, a un año de las próximas elecciones de estos mandatarios departamentales y municipales. Diversos sectores políticos y de la opinión pública, consideran que es una cortina de humo para desviar la atención de los más grandes escándalos de corrupción que ha tenido el país, en la vida republicana. Cada día se están conociendo a través de los medios de comunicación, los mayores actos delincuenciales de altos funcionarios del Estado, durante los últimos dos gobiernos, que han salpicado a todas las esferas de la administración pública. Consideramos que existen otras tareas fundamentales que se deben transformar, y que sus discusiones no se pueden aplazarse más. Pero lo que, si es cierto, que existen grandes problemas que hoy encabezan la lista de preocupaciones de los colombianos, como la corrupción, la alta desigualdad social, el alto desempleo, la baja capacidad de consumo, inseguridad, entre otros factores detonantes que en parte tienen su origen en fallas estructurales del sistema político colombiano.
Muchos alcaldes y gobernadores se encuentran bastante cuestionados y sus comunidades están totalmente en desacuerdo que se les amplié su periodo hasta el 2022. Con ello se está acabando con la esencia de la democracia y con el espíritu de la Constitución promulgada en el año 1991. Igualmente, a este proyecto de Acto Legislativo le quedan siete debates y la respectiva revisión de la Corte Constitucional, lo cual lo hace inviable para que se pueda concretar y ponerlo en funcionamiento, y no se ajustaría al calendario que tiene previsto la Registraduría Nacional del Estado Civil para celebrar las próximas elecciones de alcaldes y gobernadores.
Algunos expertos han considerado errada esta iniciativa legislativa, a un año de las próximas elecciones de estos mandatarios departamentales y municipales. Diversos sectores políticos y de la opinión pública, consideran que es una cortina de humo para desviar la atención de los más grandes escándalos de corrupción que ha tenido el país, en la vida republicana. Cada día se están conociendo a través de los medios de comunicación, los mayores actos delincuenciales de altos funcionarios del Estado, durante los últimos dos gobiernos, que han salpicado a todas las esferas de la administración pública. Consideramos que existen otras tareas fundamentales que se deben transformar, y que sus discusiones no se pueden aplazarse más. Pero lo que, si es cierto, que existen grandes problemas que hoy encabezan la lista de preocupaciones de los colombianos, como la corrupción, la alta desigualdad social, el alto desempleo, la baja capacidad de consumo, inseguridad, entre otros factores detonantes que en parte tienen su origen en fallas estructurales del sistema político colombiano.
