Opinión/ Creado el: 2019-01-05 02:03
Inició el año y sigue el problema del agua
El eterno problema del agua en Neiva no se soluciona. Si hay invierno cortan continuamente el suministro porque se enturbian las aguas que surten el líquido, porque se desbordaron las afluentes, porque los tanques están sucios, etc., etc. etc. Y si hay verano, pues con mayor razón. Los afluentes se secan, hay razonamientos, porque están haciendo alguna obra, porque se rompieron tubos en un sector, porque no se tomaron medidas, bla bla bla, …. No existe una plan de contingencia.
Y eso que queremos ser el destino turístico de mayor impacto en el sur del país.
Como si fuera poco, la ciudad capital ha registrado en las últimas semanas altísimas temperaturas. Situación que se agrava con la falta de agua, con la cantidad de humo que dejan los vehículos, y con la inconsciencia de la gente que desperdicia el líquido sin ningún resquemor.
Se volvió costumbre cortar el suministro de agua. Sobre todo, que lo hacen durante horas, y hasta por varios días. Hacen lo que quieren con un servicio público tan vital como ese. Y la gente no dice nada. No se pronuncia. O quizás, no sabe que puede reclamar, exigir, hacer valer sus derechos. La gente se ha acostumbrado a que la traten de esa manera. La gente se acostumbró, solamente, a que debe dar las gracias cuando se restablece el servicio. Las autoridades tampoco lo hacen. Tal vez no les importa. Y menos ahora que están prácticamente iniciando la recta final de sus gobiernos.
Es decir, no existe un plan de choque para superar o, por lo menos, atender las posibles eventualidades que se lleguen a presentar. Un problema que viene viviendo la población capitalina desde siempre. Los reservorios no son lo suficientemente competentes, no hay ninguna alternativa. Y la solución siempre es la misma: suspender el servicio de suministro de agua potable.
Puede llegar a ser ese destino turístico que se anhela con esta problemática eterna? Disculpen que sea directo: creo que no. Y este es un tema muy trajinado. Un tema ampliamente tratado por políticos, gobernantes de turno, candidatos, líderes comunitarios, empresarios, inversionistas propios y extranjeros, académicos, y hasta por miembros del sector agropecuario.
Lo cierto de todo, es que hacer realidad esta idea requiere de un conjunto de actividades simultáneas y transversales, pensadas e implementadas por toda una ciudad. Es decir, un proyecto en donde cada uno haga su aporte. El sector hotelero, el turístico, el cultural, el transportador, el de vías, el de gobierno, el logístico, el de comunicaciones, el de medios, el comercial, el de servicios, etc., etc., etc.
Que el gobierno, los gremios y la academia se unan para trabajar en torno a ello. Es urgente. Es necesario. Es prioritario. Pero que se haga. Ojalá este año.
Y eso que queremos ser el destino turístico de mayor impacto en el sur del país.
Como si fuera poco, la ciudad capital ha registrado en las últimas semanas altísimas temperaturas. Situación que se agrava con la falta de agua, con la cantidad de humo que dejan los vehículos, y con la inconsciencia de la gente que desperdicia el líquido sin ningún resquemor.
Se volvió costumbre cortar el suministro de agua. Sobre todo, que lo hacen durante horas, y hasta por varios días. Hacen lo que quieren con un servicio público tan vital como ese. Y la gente no dice nada. No se pronuncia. O quizás, no sabe que puede reclamar, exigir, hacer valer sus derechos. La gente se ha acostumbrado a que la traten de esa manera. La gente se acostumbró, solamente, a que debe dar las gracias cuando se restablece el servicio. Las autoridades tampoco lo hacen. Tal vez no les importa. Y menos ahora que están prácticamente iniciando la recta final de sus gobiernos.
Es decir, no existe un plan de choque para superar o, por lo menos, atender las posibles eventualidades que se lleguen a presentar. Un problema que viene viviendo la población capitalina desde siempre. Los reservorios no son lo suficientemente competentes, no hay ninguna alternativa. Y la solución siempre es la misma: suspender el servicio de suministro de agua potable.
Puede llegar a ser ese destino turístico que se anhela con esta problemática eterna? Disculpen que sea directo: creo que no. Y este es un tema muy trajinado. Un tema ampliamente tratado por políticos, gobernantes de turno, candidatos, líderes comunitarios, empresarios, inversionistas propios y extranjeros, académicos, y hasta por miembros del sector agropecuario.
Lo cierto de todo, es que hacer realidad esta idea requiere de un conjunto de actividades simultáneas y transversales, pensadas e implementadas por toda una ciudad. Es decir, un proyecto en donde cada uno haga su aporte. El sector hotelero, el turístico, el cultural, el transportador, el de vías, el de gobierno, el logístico, el de comunicaciones, el de medios, el comercial, el de servicios, etc., etc., etc.
Que el gobierno, los gremios y la academia se unan para trabajar en torno a ello. Es urgente. Es necesario. Es prioritario. Pero que se haga. Ojalá este año.
