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Por: Pedro Arcas
En estos días estamos celebrando el comienzo del 2020, pero ¿cómo fue el principio de todo?
Hace unos 13.700 millones de años aproximadamente, todo espacio , toda materia y toda la energía del Universo conocido cabía dentro de la cabeza de un alfiler. El Universo era en aquel momento tan caliente ( 10 ^30 grados) que las fuerzas básicas de la naturaleza estaban fundidas en una única fuerza.
En esos instantes iniciales (10 ^ -43 segundos), la relatividad de Einstein o la mecánica cuántica no pueden explicar los fenómenos que ahí ocurrieron, solamente puede hacerlo la física especulativa.
Cuando el Universo se expandió y enfrió, las fuerzas antes unidas, comenzaron a separarse. La gravedad se desunió de las otras 4 y después lo hizo la fuerza nuclear fuerte. Este último evento vino acompañado de una increíble liberación de energía y un no menor aumento del tamaño del propio Universo (época inflacionaria).
Aún quedaban por separarse el resto de las fuerzas. Conforme el Universo se iba enfriando, la fuerza electrodébil se dividió en electromagnética y fuerza nuclear débil.
Fotones que quedaron libres y dispersos en todas direcciones, dieron lugar a un plasma o “sopa“ opaca de materia y energía que pasando por varias etapas dieron lugar a la creación de átomos completos de Hidrógeno, Helio y Litio.
Los siguientes miles de millones de años, la gravedad y el continuo descenso de las temperaturas, hizo que las grandes concentraciones de materia, nubes de gas y polvo estelar, formaran las galaxias y dentro de éstas su vez, se formaran cientos de miles de millones de estrellas con actividad termonuclear en su interior.
Unos 5.500 millones de años después de esa formación, una estrella nació (el Sol), en una región (brazo de Orión), de una singular galaxia (la Vía láctea), de una parte del Universo (periferia del supercúmulo de virgo).
Nuestra Tierra, se formó en una órbita que permitió que su atmósfera pudiera sustentar océanos y dar pie a la formación del resto de formas de vida que hoy conocemos. Podemos asegurar que somos creados a partir del polvo de estrellas y de la abundancia cósmica del Carbono y del incontable número de moléculas creadas a partir de él.
Aunque este comienzo de nuestro Universo es el más común y aceptado hoy en día por la comunidad científica, ya existen voces que consideran la teoría del Big Bang, como un nuevo mito de la creación a ser colocado al lado de los otros innumerables mitos creados por el hombre desde su aparición.
