INFLACIÓN A LA BAJA
El periodo de la pandemia de la Covid-19 ha servido para que en el país se presenten alteraciones en algunos indicadores económicos, por la contracción que ha presentado la dinámica productiva y que ha afectado sin excepción a todos los agentes económicos de nuestro territorio colombiano. Tal es el caso del desempleo y la inflación, que han sufrido alteraciones sustanciales para el manejo macroeconómico. El Dane, el viernes anterior emitió el nuevo boletín sobre el comportamiento del Índice de Precios al Consumidor para el mes de agosto del presente año, que registró -0,01%.
Esta deflación presentada el mes pasado, se debe al aumento de que tuvieron ocho de las doce divisiones de gasto, que se ubicaron por encima del promedio nacional (-0,01%): Información y comunicación (3,60%), Salud (0,70%), Bienes y servicios diversos (0,49%), Bebidas alcohólicas y tabaco (0,32%), Transporte (0,27%), Restaurantes y hoteles (0,18%), Recreación y cultura (0,17%) y, por último, Alojamiento, agua, electricidad, gas y otros combustibles (0,07%). Por debajo del promedio total se ubicaron: Muebles, artículos para el hogar y para la conservación ordinaria del hogar (-0,05%), Alimentos y bebidas no alcohólicas (-0,45%), Prendas de vestir y calzado (-1,00%) y, Educación (-3,48%).
Los mayores aportes a la variación mensual del IPC se ubicaron en las divisiones de: Información y comunicación, Transporte, Bienes y servicios diversos, Alojamiento, agua, electricidad, gas y otros combustibles, Restaurantes y hoteles, Salud, Recreación y cultura y Bebidas alcohólicas y tabaco, las cuales aportaron 0,27 puntos porcentuales a la variación total.
A pesar que con la reapertura del 90% de las actividades económicas del país, se espera una ligera recuperación de la dinámica económica; con ello, se puede alterar el comportamiento de los precios a los consumidores. El desafío más crucial de la reactivación es la creación de miles de puestos de trabajo. El desempleo se consolida como una de las secuelas sociales y económicas de la crisis desatada por la pandemia de covid-19.
Las reiteradas cuarentenas decretadas por el gobierno nacional para contener el avance exponencial de la Covid-19, provocó una disminución de la demanda agregada que se ha reflejado en la disminución del consumo de los hogares en el país. Igualmente ha desencadenado una disminución de la inversión de las empresas y por lo tanto una baja de los recaudos gubernamentales. Esta será una tendencia que se mantendrá en el resto de los meses del presente año. Las expectativas que tiene la economía nacional para muchos analistas son preocupantes por la incertidumbre que se está presentando en el país dadas las medidas tomadas por el equipo del alto gobierno.
