Opinión/ Creado el: 2018-12-22 02:52
Incremento del salario mínimo
El incremento del salario mínimo legal mensual que debe regir para la vigencia de 2019 se logró gracias al consenso de los integrantes de la Comisión Permanente de Concertación de Políticas Salariales y Laborales, conformada por los voceros de los trabajadores, empleadores y del Gobierno Nacional, cuyo reajuste quedó en el 6%. Lo anterior, representa un monto de $828.116 y el aumento del subsidio del transporte fue del 10%. A pesar de los aspectos discordantes que se presentaron en las reuniones que se adelantaron, es plausible la actitud de diálogo que mostró el gobierno nacional, para lograr un acuerdo que concertara la intencionalidad de estos actores, que al principio parecían irreconciliables por los porcentajes que expusieron los representantes de los trabajadores y los gremios de la producción. Hay que reconocer el liderazgo del presidente Iván Duque Márquez, quien se apropió desde el inicio de las conversaciones, hasta el pronunciamiento final que lo realizó ante los medios de comunicación, junto a las personas que desarrollaron los debates respectivos para buscar mejores condiciones laborales a los trabajadores.
Desafortunadamente la Ley de Financiamiento que entra a regir el primero de enero próximo, va a afectar ostensiblemente los ingresos de las familias colombianas. Hay que esperar el dato final de la tasa de inflación del 2018, para conocer el reajuste real de este ingreso. El primer mandatario de los colombianos debe seguir abordando los temas relacionados con el incremento pensional anual, que debe realizarse de acuerdo con el aumento de la tasa de salario mínimo mensual, para que las personas que contribuyeron en otrora a fortalecer la estructura productiva del país puedan seguir gozando de estos beneficios laborales, que han generado durante las últimas décadas, una pérdida sucesiva del ingreso real. Igualmente se debe rescatar la iniciativa legislativa para buscar que los pensionados puedan pagar solamente el 4% del aporte parafiscal de la salud y no del 12% como se ha venido llevando a cabo de manera injusta.
Lo anterior, provoca un inconformismo de la clase trabajadora del país, porque las medidas gubernamentales que se toman para buscar un mejoramiento de los ingresos de los colombianos no se compadecen con el alza generalizada de los precios de la canasta familiar, que todos los meses se incrementan por encima de este porcentaje. Además, el alza de los servicios públicos, el gobierno ordena indexarlos al incremento de la tasa de inflación anual, pero en la realidad, éstos desbordan esos aumentos, creando con ello, una pauperización de las familias colombianas que ganan hasta un salario mínimo mensual.
Desafortunadamente la Ley de Financiamiento que entra a regir el primero de enero próximo, va a afectar ostensiblemente los ingresos de las familias colombianas. Hay que esperar el dato final de la tasa de inflación del 2018, para conocer el reajuste real de este ingreso. El primer mandatario de los colombianos debe seguir abordando los temas relacionados con el incremento pensional anual, que debe realizarse de acuerdo con el aumento de la tasa de salario mínimo mensual, para que las personas que contribuyeron en otrora a fortalecer la estructura productiva del país puedan seguir gozando de estos beneficios laborales, que han generado durante las últimas décadas, una pérdida sucesiva del ingreso real. Igualmente se debe rescatar la iniciativa legislativa para buscar que los pensionados puedan pagar solamente el 4% del aporte parafiscal de la salud y no del 12% como se ha venido llevando a cabo de manera injusta.
Lo anterior, provoca un inconformismo de la clase trabajadora del país, porque las medidas gubernamentales que se toman para buscar un mejoramiento de los ingresos de los colombianos no se compadecen con el alza generalizada de los precios de la canasta familiar, que todos los meses se incrementan por encima de este porcentaje. Además, el alza de los servicios públicos, el gobierno ordena indexarlos al incremento de la tasa de inflación anual, pero en la realidad, éstos desbordan esos aumentos, creando con ello, una pauperización de las familias colombianas que ganan hasta un salario mínimo mensual.
