martes, 31 de marzo de 2026
Opinión/ Creado el: 2020-10-03 01:48

IN MEMORIAM DE HUGO TOVAR MARROQUIN

Escrito por: Ernesto 
 Cabrera Tejada | octubre 03 de 2020

POR ERNESTO CARDOSO CAMACHO

Para quienes tenemos la oportunidad de comentar semanalmente los sucesos que caracterizan el transcurso de la vida global, nacional y regional, nunca faltan temas que ameriten la referencia necesaria para atender tan serio compromiso.

No obstante, también ocurren acontecimientos que entristecen por sus implicaciones en los sentimientos del columnista pero que además representan la pérdida lamentable de grandes valores humanos.

Es el caso del temprano fallecimiento de un amigo cercano que, por la estrecha amistad compartida por tantos años, constituye un motivo suficiente para despedirlo con el alma compungida, pero también con la certeza de que su espíritu estará ocupando lugar destacado en el reino celestial.

HUGO TOVAR MARROQUÍN ha partido a la eternidad y nos ha dejado un legado que merece resaltarse, no tanto por esa anunciada cercanía personal, como por el invaluable aporte que durante su fructífera existencia la voluntad divina le permitió entregar a nuestra comunidad huilense y a la sociedad colombiana.

Desde los tempranos años del bachillerato cursados en el Colegio Bolivar, regentado por don Guillermo Eloy Vargas y don Arturo Espinosa, entregados por tantos años a la educación y formación en valores y principios; compartimos las experiencias propias de la adolescencia de aquéllos tiempos en los que se gozaba la vida sin temores ni sobresaltos. Sus compañeros recordamos ahora su fino y sarcástico humor; su sobresaliente inteligencia; el sincero tributo a la amistad; la timidez propia de quienes estábamos sometidos a la rigurosa disciplina hogareña de esas épocas; cualidades y virtudes que matizaba con su gusto por el acordeón clásico combinado con su habilidad para colocar sobrenombres.

Como se acostumbraba entonces, Hugo se desplazó a Bogotá donde ingresó a la Universidad Libre para estudiar Derecho y Ciencias Políticas, coronando su carrera con sobrados méritos académicos, los cuales le permitieron ocupar un lugar muy destacado en el ejercicio profesional que con disciplina y esfuerzo le merecieron acreditarse como brillante penalista.

Incursionó en la actividad política acumulando triunfos y derrotas,  donde dejó muy buenos amigos pero también encarnizados detractores, muy a la usanza de esa actividad donde florecen silvestres las intrigas y traiciones. Su mejor protagonismo lo alcanzó al lado de Lara y de Galán y de respetables coterráneos que engalanaron el Nuevo Liberalismo, movimiento que contribuyó eficazmente a devolverle la dignidad y el decoro a la actividad partidista regional y nacional.

Su última batalla en estas lides la libró hace apenas dos años y medio cuando sorprendió a propios y extraños inscribiéndose como aspirante al Senado por el Partido Conservador, justa electoral en la cual figuró con amplio favoritismo pero donde al final su aspiración sucumbió frente al pernicioso clientelismo en donde las maquinarias y el dinero son los que derrotan a la inteligencia, las capacidades, la decencia y la voluntad de servicio.

Quienes tuvimos la fortuna de haber sido sus amigos lamentamos su fallecimiento y agradecidos por sus ejecutorias en beneficio de los mejores ideales del derecho, de la justicia, la equidad y la sana convivencia social, lo despedimos con la certeza de que su nombre quedará inscrito con letras de molde en la memoria colectiva de los huilenses. Paz en su tumba.

Adendo.- Formulamos votos por la pronta recuperación de la salud del gobernador Luis Enrique Dussan López y para ello acudimos a la Divina Providencia para quien nada es imposible.