jueves, 02 de abril de 2026
Opinión/ Creado el: 2020-02-07 03:04

Imprescindible articulación política de la gestión pública

Escrito por: Ernesto Cardoso Camacho
 | febrero 07 de 2020

Es ya un hecho cierto que el Presidente Duque ha decidido reorientar su esquema de gobierno para obtener la indispensable gobernabilidad política, que principalmente empieza por articular mayorías suficientes en el Congreso, con las cuales pueda lograr la aprobación de las esenciales reformas que tanto tiempo hemos esperado los colombianos.

El sistema judicial que haga realidad el acceso oportuno y eficiente del ciudadano a la justicia; acabar con la enorme congestión del sistema para que los procesos sean resueltos en términos razonables y no en los 8 y 10 años como ahora ocurre; modificar los códigos de procedimiento para que sin sacrificar las garantías constitucionales del debido proceso no se siga promoviendo la impunidad; promover la estabilidad jurídica haciendo verdaderamente obligatorio el precedente judicial; pero sobre todo, desterrar la corrupción en la rama que llegó a su culmen con el llamado “ cartel de la toga “.

En relación con el régimen político y electoral son indispensables urgentes decisiones que estén orientadas a limpiar la política para que vuelva a ser el ejercicio del pensamiento, las propuestas y los programas, acabando de una vez por todas con el clientelismo y la politiquería que han sido la fuente de la corrupción. Aquí son muchas las evidentes fallas del sistema que requieren correctivos de fondo.

La reforma del régimen legal de la seguridad social en salud que incluye el de pensiones y contratación laboral, es también indispensable; no solamente por las fallas estructurales de que adolece, sino también porque en medio del malestar social, exacerbado de manera oportunista por los sectores tradicionales de la izquierda, es sin duda el motivo principal de las marchas callejeras que tienen como protagonistas principales a los jóvenes que buscan reales oportunidades laborales para satisfacer sus deseos de progreso y bienestar.   

Existe por último un tema que concita un verdadero consenso político. Me refiero al ordenamiento del territorio y buen uso del suelo urbano y rural, el cual debe ser consecuencia de la clara definición de competencias entre la Nación y las entidades territoriales; departamentos, municipios y comunidades ancestrales indígenas y negras. Así mismo, en esta política pública, tiene especial relevancia la nueva ley orgánica de organización territorial que en su desarrollo legislativo permite las RAP y las asociaciones entre departamentos y municipios; la reorganización de las CAR y del SINA- Sistema Nacional Ambiental-, propósitos con los cuales será posible hacer realidad el concepto universal del “desarrollo sostenible”.

En éste amplio contexto, es importante destacar que los nuevos gobernadores como responsables de sus respectivos territorios, se dediquen a articular sus acciones de gestión política con el gobierno nacional, acompañados de los congresistas; para que la construcción del Plan de Desarrollo Regional tenga armonía y sinergia con el Plan Nacional ya establecido en la Ley.

Por lo anterior, merece especial reconocimiento la gestión que en esta materia han comenzado a realizar el gobernador Dussan y los congresistas huilenses liderados por el Senador Macías; quien, sin duda alguna por su cercana amistad personal y política con el Presidente Duque, hará posible conseguir importantes y sustanciales recursos del presupuesto nacional para las prioridades del desarrollo regional.

En esta materia, lo importante no es que se repita la historia de las famosas “listas de mercado”, sino que se tenga plena claridad tanto de lo importante como de lo urgente. Hay necesidades inaplazables como el desarrollo de la infraestructura vial interna y para la competitividad; la que a su vez estimulará el turismo y la productividad agroindustrial.