Humanidad digital
Por Juanita Escandón Salazar
Se dice que la actual ‘Era de la información’ nos ha hecho a todos menos humanos, y que las redes sociales son un medio de desinformación que nos enajena y aísla de la realidad.
Conociendo las redes sociales desde el oficio del mercadeo, estoy segura que las herramientas digitales nos han traído también grandes alcances. En primer lugar, recortaron la brecha que existe entre las personas en términos de tiempo y distancia. Este fue y se mantiene como uno de los principales objetivos de Facebook según su fundador Mark Zuckerberg, pues estas nos conectan en tiempo real y desde el 2007 que se podría decir fue su auge en el país, los usuarios nos hemos podido reconectar con otras personas a quienes habíamos perdido de vista años atrás y le hemos dado un nuevo sentido a nuestra identidad individual y colectiva.
Manuel Castells, sociólogo español y escritor de la trilogía ‘La Era de la Información’ que estudia entre otras cosas las implicaciones de las tecnologías de la información y comunicación en la sociedad, analiza de forma crítica la construcción de identidad en esta era contemporánea. Cuando esta se tejía en el pasado mediante la pertenencia a una comunidad, territorio, religión y cultura, hoy en día se globaliza y nos convierte a todos en ciudadanos del mundo. Una de las grandes virtudes que debemos reconocerle a las redes sociales, es haberle restado significación a las fronteras territoriales, permitiéndonos a todos sentirnos más cercanos, identificarnos con lo que nos gusta y lo que creemos y condolernos frente a las realidades de otros, sin importar el país al que pertenezcamos.
También se dice que a través de la tecnología y las redes sociales nos hemos hecho más consumistas y sobre todo menos críticos frente a la información que recibimos a diario por parte de medios y marcas. Y si bien si creo que los medios en nuestro país encuentran cómo mal informarnos (independientemente de las redes), por el lado de las marcas puedo decir, que nunca había habido una época en la cual la publicidad se hubiera retado tanto para humanizar su contacto con las personas. Una de las pruebas de esto es la implementación del nuevo algoritmo de Facebook a principios de este año, una configuración que desarrolló la red para optimizar el contenido que las personas ven en su muro de noticias, minimizando la cantidad de anuncios, dándole mas relevancia a las interacciones humanas. Esto ha llevado al mercadeo y a las marcas a acercarse a sus clientes en su calidad de personas y no de ‘consumidores’ (como solía hacerse hace unos años, a través de estudios generales y especulaciones). Según Gary Vaynerchuk, estadounidense pionero del mercadeo digital, las redes sociales le han devuelto a las personas el poder de exigir lo que merecen como clientes y han obligado a las marcas a estrechar sus relaciones con ellos, ya que los valores como el respeto y la confianza son la base de su prestigio, al igual que sucedía en el pasado con los almacenes de barrio. Hoy en día las marcas no solo venden y las personas no solo interactúan, la era digital nos ha dado el poder de extender nuestras capacidades de comunicación y está en nosotros cómo lo aprovechamos.
