Huila: Territorio Solidario. ¿Una USCO transformada o seguirá anclada al pasado?
Por: Israel Silva Guarnizo
Varios estamentos académicos, sindicales, estudiantiles y gremiales nos reunimos con el fin de analizar la difícil situación que atraviesa la Universidad Surcolombiana debido a las viejas disputas internas con influencias externas que menoscaban la confianza, la legitimidad y la legalidad de una institución que daba la impresión se había alejado de las antiguas prácticas llenas de intereses mezquinos en la elección de la rectoría. Hubo dos periodos en el que la Universidad tuvo cierta estabilidad, me refiero a la administración del ingeniero Eduardo Pastrana y del médico Pedro Reyes Gaspar.
En la reunión con los actores universitarios se diseñaron una serie de estrategias que incluyeron entre otras; la realización de Foros, donde se confronten los distintos programas que los 16 candidatos proponen a los estamentos y que permitirá al Consejo Superior Universitario escoger la terna. Adicionalmente se creó una comisión que estudie la propuesta de Constituyente Universitaria, que remueva los obstáculos que impiden a la universidad avanzar hacia los estándares de alta calidad.
La Constituyente Universitaria debe abordar la reforma del Estatuto General de la Universidad que le permita entre otras cosas modificar la forma como se eligen los órganos de gobierno de la Institución y evitar que la designación del rector quede en manos de los jueces dejando sin piso legal las decisiones del Consejo Superior y la votación de sus estamentos. De igual forma, los mecanismos utilizados para elegir los miembros del Consejo Superior Universitario no son los más idóneos y democráticos, ejemplo de esto es la elección del representante del sector productivo, que obedece más a los intereses de ciertos líderes gremiales y no al deseo de acercar la Universidad a las necesidades que tienen los empresarios para sus logros en el campo de la innovación, la creatividad y el desarrollo tecnológico. Los que se eligen se contentan con ir a rendir cuentas a una persona. No entregan los informes periódicos a los que los eligieron y mucho menos consultan sobre aspectos relevantes. Pareciera que sus actuaciones respondieran a intereses individuales o comerciales y no al de representar, defender y articular la acción académica con sus bases. La relación universidad-empresa-estado debe pasar de la teoría a la práctica y convertirse en la verdadera estrategia para que el Huila mejore su productividad y supere los niveles de pobreza y desempleo.
Los representantes de los estamentos universitarios en el Consejo Superior no pueden ser unos pequeños reyezuelos que respondan a sus caudas politiqueras y más bien se dediquen a desempeñar las funciones de diseñar las estrategias de largo plazo para que la USCO se inserte al mundo con un enfoque de desarrollo pensando en el territorio como un espacio multidimensional. Valdría la pena que cada estamento evalué a su representante en el Consejo Superior, sobre cuál es la visión y el liderazgo que tiene para saber en manos de quien está la USCO.
