viernes, 03 de abril de 2026
Opinión/ Creado el: 2019-11-22 02:12

Huila protestó en paz

Escrito por: Editorial | noviembre 22 de 2019

Mientras en la capital de la República y otras ciudades del país, se presentaron fuertes disturbios por parte de estudiantes universitarios y vándalos encapuchados que destruyeron algunos establecimientos públicos y privados, en el departamento del Huila, las marchas se desarrollaron en completa calma. En un completo orden, los manifestantes avanzaron desde diversos puntos de la ciudad de Neiva, para concentrarse en el Parque Santander, donde los líderes de las protestas arengaron contra la implementación incoherente de las políticas públicas por parte del Gobierno Nacional, que han lesionado ostensiblemente el bienestar de la sociedad colombiana.

Desde que el Gobierno Nacional tuvo la intencionalidad de crear un  IVA del 19% a través de la Ley de Financiamiento a todos los productos de la canasta familiar de los colombianos, seguir con el irracional aumento mensual de los precios de los combustibles, aumento de las tarifas de impuesto de renta a todos los asalariados, el aumento de la corrupción administrativa, la alta tasa de impunidad judicial, entre otros, se empezó a generar un desgaste de la imagen favorable del Presidente de la República, Iván Duque Márquez.

Además, las pasadas elecciones regionales, le propinaron un contundente golpe a la capacidad electoral que ha tenido durante los últimos 17 años el movimiento del Centro Democrático, que dirige el expresidente y actual Senador Alvaro Uribe Vélez. Se puede inferir, que el creciente inconformismo popular ha generado un desgaste a todo el Gobierno Nacional, que, junto con su equipo de gobierno, no ha podido articular su accionar gubernamental para mejorar las condiciones de bienestar de los colombianos.

Todo lo anterior, ha venido siendo aprovechado por los sectores de la oposición en el Congreso de la República para incentivar y motivar todas las movilizaciones populares en todo el país. La aguda polarización política provocada por la fase de implementación del Acuerdo Renegociado de Paz, que se convirtió en la obsesión del Gobierno Nacional de terminar todo lo actuado, se convirtió en el principal detonante y que, junto con las anunciadas reformas laboral y pensional, se convirtieron en un efecto dominó para se sigan desarrollando hacia el futuro, otras protestas sociales.

Lo que, si es claro, es que se debe fomentar un dialogo abierto y sincero entre el Gobierno Nacional, centrales obreras, sector productivo, academia, medios de comunicación y las demás expresiones de la vida democrática del país, para estructurar un plan concertado que conduzca a sacar adelante un proceso de construcción social y económica que necesita el país.