Hora cero
Desesperadamente el dictador Nicolás Maduro, se juega su última carta para perpetuarse en el poder con su camarilla, a través de la convocatoria de la Constituyente, donde solamente participarán los miembros del aparato militar de Venezuela, con los servidores públicos, siguiendo las directrices impuestas desde la Isla de los Castro. Es digno de admiración el papel que ha venido desarrollando la oposición, que ha arreciado en todo el territorio venezolano, a través de protestas y marchas en todas las ciudades del hermano país, que buscan contrarrestar el accionar violento y demencial de la dictadura, que provocado la muerte de más de 113 personas, miles de heridos y millares de personas detenidas en solo cuatro meses. Este accionar fascista está siendo rechazado de manera unánime por toda la comunidad internacional y la Corte Penal Internacional los tiene en la mira para someterlos en un futuro mediato a un juicio, por los delitos atroces cometidos en la violación de los derechos humanos. Igualmente, los anuncios del presidente Donald Trump y la Unión Europea de aumentar sus presiones con fuertes y rápidas sanciones económicas, contra los miembros de este gobierno que quiere imponer un régimen socialista, contra una tendencia que les va a ser muy difícil superar, primero por la desestabilización social y económica que se está presentando a nivel interno del país. Y, por otro lado, la arremetida y la presión a que se verá sometido el país, por el aislamiento económico y diplomático que se tiene previsto en los próximos días, por parte de todas las potencias extranjeras.
Esta nación necesariamente es y será inviable, porque no van a poseer los suficientes recursos del erario, para sostener este frenético accionar violento e irracional, que va a desvertebrar todas las instituciones del poder público, con su consecuente caída del poder en poco tiempo, así sea aprobada dicha constituyente. Además, la caída de los precios del petróleo desde 2014, ha castigado a la economía venezolana, que recibe aproximadamente el 96% de sus divisas de la exportación de hidrocarburos. Lo anterior lo obligó a reducir ostensiblemente las importaciones, generándose una severa escasez de alimentos, medicinas y otros bienes de primera necesidad. La industria está postrada por falta de insumos. La economía retrocedió 11,3% en 2016. El agudo desabastecimiento se combina con la inflación más alta del mundo, que se proyecta en el 720% para 2017. Por fin el gobierno colombiano, tuvo que tomar una posición radical, contra los desafueros del dictador Maduro. El presidente Juan Manuel Santos Calderón, tomó la decisión de no reconocer los resultados de la constituyente que el gobierno venezolano, llevará a cabo hoy y ha recibido el pleno respaldo de analistas internacionales, pero también de sectores políticos locales. Es el primer mandatario que anuncia el pleno desconocimiento del órgano que provocará el nuevo ordenamiento jurídico del hermano país.
