miércoles, 01 de abril de 2026
Opinión/ Creado el: 2020-08-17 02:47

Histórico y preocupante

Escrito por: Redacción Diario del Huila | agosto 17 de 2020

Por Carlos Eduardo Trujillo González

No voy a tratar de describir los ocho goles que le metieron al Barcelona, ni la depreciación económica que tienen los derechos deportivos de James Rodríguez, o la sazón de Paola Jara, sé que hay muchos que están preocupados por eso y será motivo de disipar el estrés que causa la pandemia en muchos de los colombianos; hoy lo que quiero es referirme a la preocupante e histórica caída y comportamiento de nuestra economía.

El notable y popular director del DANE Juan Daniel Oviedo Arango, registró la lamentable noticia de que el Producto Interno Bruto (PIB) de nuestro país, decreció en 15.7% con respecto al mismo periodo del año anterior, lo que se convierte en una cifra nunca antes registrada en los últimos años.

Las fatales consecuencias de esta crisis temporal, la que aún no ha sido declarada recesión y que sin duda generara un revés que fomentará desde luego un déficit en las finanzas públicas que sostienen los programas sociales, los costos y gastos del Estado y la cofinanciación de obras de infraestructura que el país espera y necesita, se une a la preocupación acumulada por el crecimiento galopante del desempleo que ha provocado el cierre del comercio, la industria, la construcción, sectores como la educación, transporte, el turismo y tantos servicios que no podrán reactivasen al 100% hasta tanto no caiga significativamente el pico de la pandemia o incluso exista una vacuna.

Una nueva reforma tributaria seguramente será una propuesta que presentaran, buscando los recursos necesarios para dar sostenibilidad a los gatos del estado o la venta de activos productivos como es el caso de ECOPETROL, las electrificadoras, entre otras, o tal vez acudir al servicio de la deuda. No podrá el gobierno ser inferior a lo hecho por los colombianos que hemos acudido a todas las ‘posibilidades para poder sostener el hogar, las familias, los negocios, la producción agrícola y pecuaria e incluso muchos vendiendo lo que se tenga para poder comer.

El llamado es acudir a las reservas nacionales, para no causar mayor endeudamiento pensando en la capacidad de pago que a futuro podamos tener como consecuencia directa de la caída del PIB, el decrecimiento y la lejana reactivación económica que, sin ser pesimista, por ahora está lejos y con ello decretar sin duda, la recesión que se avecina.

Evocar al célebre Adam Smith en su libro La Riqueza de las Naciones y la teoría aplicada de Keynes en su modelo proteccionista, fomento al trabajo, subsidios y seguros de desempleo, redistribución de ingresos como lo que él llamó el estado de bienestar, el cual provea la salud, la educación, vivienda, alimentación entre otros, pero que tenga una regulación controlada por el estado y que los monopolios económicos abran espacios donde el gobierno articule una política fiscal que permita no solo una regulación, sino también el fortalecimiento de un presupuesto de Estado que  apalanque y fomente el empleo, la producción e inversión para mantener regulada la inflación y la sostenibilidad de nuestra moneda frente al dólar. No será nada fácil y lejos estamos los colombianos de contar y tener unidad, liderazgo y causa común en un país tan fracturado política y socialmente, donde solo encuentran muchas críticas, pocas propuestas, así como total falta de aporte y compromiso de los que poseen la riqueza.

Ojalá esta pandemia termine pronto para que las posibles soluciones empiecen a darse y los niños como los de Santa Rita en el municipio de Aipe-Huila puedan estrenar su colegio, el que después de haber sido un elefante blanco por más de 10 años, Carlos Julio González Villa lo hizo una realidad.