Hernando falla Duque, Gan gan
La captura de Hernando Falla Duque causó sobresalto por ser uno de los empresarios más importantes del Huila y sobre todo porque la Fiscalía lo vincula con la entonces guerrilla de las Farc. Esto suena como raro.
¿Y por que suena raro y llama poderosamente la atención esta información profusamente publicada en todos los medios regionales y nacionales?
Porque históricamente Hernando Falla Duque, conocido amablemente en los medios sociales como Gan Gan, fue uno de los empresarios más perseguidos por todos los frentes de las Farc, antes de firmarse el proceso de paz.
Tuvo 17 intentos de secuestro en su contra e inclusive, en alguna oportunidad murieron tres de sus escoltas en una incursión armada del grupo guerrillero en pleno barrio Sevilla de Neiva.
En aquella ocasión según los medios, Gan Gan salvo su vida porque precisamente en esos momentos estaba visitando a un vecino y se salvo de milagro.
Aquí no voy a controvertir a la Fiscalía porque de ello se encargaran sus abogados ante los jueces que tienen en sus manos la responsabilidad de confrontar las pruebas. Lo que me atrevo a afirmar es que es una persona trabajadora que se levanta a trabajar temprano y llega antes que sus trabajadores por la mañana y llega tarde a su casa.
Además, mal haría entorpeciendo con mis comentarios una investigación en la que ojalá establezca su total inocencia, porque quienes lo conocemos sabemos que es una persona trabajadora y decente.
Casi siempre en nuestro medio cuando ven una persona conocida y prospera comprometida en algo, algunos le sacan el cuerpo y los condenan sin siquiera darle la oportunidad de demostrar su inocencia pese a sus antecedentes laboriosos.
Causa también recelo que los testigos estrellas que tiene la Fiscalía contra Hernando Falla y su primo Ricardo sean desmovilizados de las Farc. No han sido pocos los casos en que falsos testigos vinculados a grupos armados de la guerrilla y los paramilitares involucren a alguien sin antecedentes delictivos para obtener beneficios judiciales.
Ayer la Sociedad de Activos una empresa de economía mixta asumió la dirección administrativa de la empresa Inverautos, con la responsabilidad de guardar sus bienes mientras dura el proceso contra esa compañía que actualmente genera 110 empleos directos y por lo menos otro tanto indirectos.
Hernando Falla se repone en su casa de las dolencias posiblemente originadas por estos hechos y el sobresalto por la intervención de sus bienes conseguidos a través de muchos años de trabajo.
Muchos conocen a Hernando Falla Duque y otros lo visibilizan como Gan Gan, por ser gestor y dueño de la empresa distribuidora de Inverautos, que tiene una parte importante del total de las ventas en la región, pero lo que no saben es que a pesar de ser miembro de una familia prestante comenzó vendiendo empanadas, alquilando cuentos y vendiendo agua en el colegio y el teatro y en su empresa desde siempre no se mueve un dedo sin su autorización.
Mi colega José María Yepes de la Torre, tiene en su poder un valioso documento, una entrevista que le hizo hace varios años, en donde Hernando falla Duque, cuenta su vida sin tapujos.
Comenzó a trabajar de siete años en la década de los años 50s, y su primer capital eran 2 novillas que le regalaron, luego las cambio por un caballo muy bueno que posteriormente cambio por otras 6 novillas y ahora con 70 años tiene la experiencia y la solidez por la visión de administrar de manera eficiente sus bienes.
Vendió harina de arroz y con ese dinero se pagó su carrera de administrador de empresas en la Tadeo, es agricultor, cultivo arrooz, inició Inverautos con Rafael Roa y dicen sus amigos con gracia que aparte de ser una máquina de hacer plata, es muy tacaño y no se tira un peso mal invertido. Por algo todas las personas con las que he hablado esperan que Hernando Falla Duque supere pronto este escollo.
