Hasta pronto amigos(as).
Después de muchos análisis y reflexiones sobre la participación en política electoral en el Huila, he tomado la decisión de hacer parte de esta contienda que se avecina, aspirando a la elección de Cámara de Representantes por el Huila. Sin duda alguna, es un reto grande puesto que significa poner en juego mi trayectoria de trabajo social, comunitario, empresarial, gremial y familiar por esta noble causa. El compromiso adquirido ha surgido por un interés colectivo y solidario por parte de los sectores democráticos y alternativos como es el caso del gremio de la economía solidaria en el Huila: Asocoph y todos aquellos escenarios y organizaciones en los cuales he participado. El camino que se avecina, requiere de una gran responsabilidad; afrontaré con toda la fuerza y asumiré las posturas y la defensa de los lineamientos que he mantenido a lo largo de mi vida personal, familiar, social, empresarial, durante la docencia secundaria y universitaria y en la vida gremial.
Estoy convencido que el Huila requiere líderes políticos en el Parlamento colombiano, que tengan el conocimiento y la capacidad de poner en el centro de la vida pública nacional el papel que juega el cooperativismo y la economía solidaria, en aras de alcanzar ese equilibrio entre las personas, la economía y la naturaleza. Colombia está viviendo un momento actual muy importante, se ha firmado un Acuerdo de Paz con las FARC-EP y se pretende hacerlo con el ELN. La reconstrucción del país pasada la guerra, requiere de esta forma empresarial en las ciudades y el campo, sin ella será imposible que las futuras generaciones logren vivir una paz construida por la educación, la salud, la vivienda, el acceso a la recreación, al deporte, a la cultura, a la alimentación y el respeto a las distintas formas de pensar sin poner en riesgo nuestra integridad personal. El cooperativismo y la economía solidaria requieren de una política pública a nivel nacional, departamental y local. Es necesario que el Estado no solo proteja, sino que estimule y garantice su accionar en el territorio.
Es un hecho que para la implementación del Acuerdo de Paz, se requiere sentar las bases para que Colombia y especialmente el Huila y los departamentos que integran la Región Surcolombiana, sean prósperos en lo productivo, social y económico, sin descuidar la sostenibilidad ambiental; se requiere de un compromiso ineludible por seguir avanzando en abrir espacios democráticos donde existan otras percepciones, miradas y formas de actuar en el mundo. Al mismo tiempo es necesario potenciar los logros y avances importantes, pero teniendo en cuenta los problemas y dificultades que aún persisten. El Huila y la región Surcolombiana debe ser territorio solidario y de paz.
Agradezco a las directivas del Diario del Huila en cabeza de sus fundadores y de las personas que todos los días hacen posible este medio de comunicación tan importan, ya que me han permitido a lo largo de estos años escribir en este espacio para compartir con los lectores mis opiniones. He sido testigo de la libertad y del respeto de esta casa editorial a mis escritos. De igual forma ha sido muy grato para mí hacer parte de este grupo de columnistas. A mis lectores y amigos gracias y nos seguiremos comunicando en otros espacios.
