Hagamos política
Por Luis Humberto Tovar
A medida que se acerca el evento electoral para elegir congresistas, comienza a salir a la luz pública, toda serie de maniobras, hasta de alcantarilla, creyendo que enlodando a los demás, se obtiene el éxito propio.
Que lamentables, desastrosas, y ruines fueron las declaraciones de la que dice llamarse Claudia Morales, a la sazón periodista, dicen que, reconocida en los basureros de algunos programas radiales, pretendiendo enlodar al presidente Uribe, con supuestas violaciones.
Mi primera defensa penal, y única, que adelanté en mi vida profesional después de haber administrado justicia penal, hace relación a la defensa de un supuesto violador, en un municipio del departamento, en el entorno de unas fiestas patronales.
Tiempo después, apareció la denuncia de una mujer, contra mi defendido, por el delito de acceso carnal violento, desde luego, días después de haber pasado las fiestas mencionadas.
Dentro de mis lecturas habituales de derecho, había leído un libro intitulado “la mentira ante los tribunales” de un autor italiano, y en uno de sus capítulos relataba la mentira de las mujeres, precisamente en estas circunstancias, y referidas a la defensa de su honor y dignidad.
En conclusión, cabe advertir que las mujeres, hablo de aquellas que les duele su dignidad, son capaces de hacer lo que sea, con tal de eludir y hasta enfrentar por los medios que sea, a su victimario, llegando hasta las ultimas consecuencias, que incluye las denuncias correspondientes ante las autoridades competentes, advirtiendo además, que en el caso de la “periodista” Morales, debió saber a quien acudir en estos eventos, como todo buen ciudadano, máxime en la época que había justicia, no ahora donde los jueces hacen más política que administrar justicia.
Todo el silencio deliberadamente guardado, hasta utilizarlo para volverse protagonista del actual proceso electoral, no deja de ser más, que un ingrediente mas a la bajeza a la que ha llegado la política, el periodismo y algunas mujeres, por fortuna pocas, con todo respeto, que mercadean su dignidad para obtener, sin duda, un provecho ilícito. ¿Cuál será?, averígüelo vargas.
Esto corresponde a otra de las herencias de este gobierno con el invento de Jota Jota Rendon, quien se valió de las acciones más subterráneas para lograr ventajas económicas y electorales, en beneficio de sus patrocinados, y desgraciadamente en contra de quienes enarbolan el respeto, la dignidad y demás valores humanos.
Hasta cuando este asqueroso proceder.
