martes, 07 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2019-02-04 01:40

Hagamos de Neiva una ciudad verde

Escrito por: Redacción Diario del Huila | febrero 04 de 2019

Por: Cielo Ortiz

Uno de los retos más grandes que enfrentan las ciudades actualmente es convertirse en espacios resilientes para enfrentar los diversos fenómenos a que están expuestas y que van desde movimientos telúricos, como los que hemos tenido recientemente, hasta fenómenos naturales provocados por el clima.

Hablo de casos como las inundaciones en los barrios Ciudadela El Coclí, los asentamientos Primavera y La Isla, en Neiva el pasado viernes, así como el deslizamiento de tierra y una creciente en el barrio Oro Negro en la comuna 10.

Estos son solo algunos ejemplos de porqué debemos vivir en ciudades cada vez más resilientes, es decir, poder adaptarnos y seguir funcionando como ciudad, minimizando los impactos y recuperando la normalidad rápidamente ante cualquier hecho catastrófico.

Nosotros podemos hacer de la nuestra una capital no solo menos vulnerable ante los efectos del clima, sino que podemos contribuir a disminuir los efectos del cambio climático, por ejemplo, con la siembra de árboles.

Un estudio del Instituto de Investigación del Impacto Climático de Potsdam (PIK) explica si bien los árboles reducen las emisiones de C02, no son la única alternativa, porque si esto no se acompaña de una reducción en el consumo de los llamados combustibles fósiles, como el carbón y el petróleo, no sería viable. De allí la importancia de que caminemos más y utilicemos la bicicleta para desplazarnos.

Sin embargo, la siembra de árboles contribuye en este sentido y en nuestra ciudad tiene ventajas, incomparables como la protección de cuencas y cuerpos de agua; el embellecimiento del paisaje urbano y la recuperación de áreas degradadas como algunos puntos de la ronda del río Las Ceibas.

Además, favorecemos el control de la erosión, tan necesario en las zonas con pendientes, e incluso disminuiremos la exposición de los suelos a los impactos de la lluvia y arrastres o escorrentías.

La Organización Mundial de la Salud recomienda 9 metros cuadrados de áreas verdes por habitante, así que tenemos una gran tarea por delante que nos involucra a todos.

Este es uno de los sueños de las comunidades que he visitado y por eso con la asesoría de ingenieros ambientales y especialistas en estos temas sembraremos cerca de 1.000 árboles en toda la ciudad antes de octubre. Vamos a hacer de Neiva una capital verde sembrando las especies vegetales que la ciudad necesita, es decir con raíces que no deterioren el pavimento, que den buena sombra y especies frutales en los parques, que además sirvan de refugio y alimento a la fauna urbana. En zonas con pendiente y erosión utilizaremos arbustos y palmas que no generen mucho peso sobre el suelo ya degradado.

Como arquitecta sé cómo planificar una ciudad resiliente, como administradora tengo experiencia en hacer que las cosas funcionen y funcionen bien y como neivana he estudiado y conozco perfectamente las necesidades de mi ciudad. Sin embargo, lo que hará la diferencia es nuestra gente: cada uno de los que habitamos el mismo espacio urbano y que hemos compartido sueños como el de tener una ciudad verde; por eso los invito a que sigamos soñando, porque juntos podemos lograr cosas maravillosas.