martes, 07 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2019-05-04 01:14

Hace falta educar ambientalmente

Escrito por: Álvaro Hernando Cardona González
 | mayo 04 de 2019

Aunque nos refiramos a Colombia, la verdad es que la educación ambiental, especialmente basada en el desarrollo sostenible, es urgente como estrategia para evitar y resolver los conflictos sobre la naturaleza.

Una vez más debemos precisar que para resolver nuestros conflictos y aún mejor, resolverlos, se requiere sincerar los problemas y poner el sentido común como primera medida en determinar su solución. Un ejemplo de esto, y un tema que tratemos muy pronto en otra ocasión, es lo que está sucediendo en Boyacá y Nariño como mayor frecuencia cada vez: la gente está protestando porque existen porquerizas en ciertas áreas rurales.  Imagínese el lector que en el Huila llegáramos en algún momento a desear que no hubiera porquerizas; pues nos tocaría traer de otras latitudes cerdo en pie para sacrificar y hacer el asado huilense el plato típico de nuestro departamento. ¿El problema son las porquerizas o lo es que cada vez más personas viven en el campo y han rodeado las fincas donde estas actividades agropecuarias se desarrollan desde hace mucho, o lo es que estas se ejecutan sin precauciones sanitarias y ambientales mínimas? El problema per sé no es la poqreuriza en el área rural entonces.

En una de tantas conferencias que dicta el profesor Enrique  Leff, expuso una en la Universidad de Guanajuato en el 2014, titulada Educación y filosofía de vida que aparece en YouTube. Allí entre otras cosas afirmó: 1. El origen de la educación ambiental debe datarse de 1972 con la Conferencia Mundial del Medio Humano; 2. Hay resistencia desde entonces a la educación ambiental, porque las informaciones sinceras sobre origen, causas, gravedad, y soluciones de la problemática ambiental no convienen a muchos desarrollistas; 3. Poco reclaman los estamentos educativos y docentes por el empoderamiento de la educación ambiental.

El profesor Leff  termina preguntándose cómo retomar el dialogo y discusión sobre cómo la educación ambiental debe incluirse en los currículos y programas y calar en los educandos cuando las condiciones de vida en el planeta han cambiado. Lo que se sabía ayer ya está revaluado o es más profundo. El ambiente natural ya no es el mismo.

Nos parece importante decir es que hoy si educamos para disminuir los conflictos y resolverlos de manera más práctica (y evitar que sigan surgiendo) mucho cuidado tenemos que poner en esto último: como las condiciones han cambiado, definitivamente la búsqueda de alternativas debe ser diferente a como las venimos haciendo. Los resultados serían iguales y la educación ambiental, más que otras cosas, debe tenerlo en cuenta. Las metodologías y las aulas o espacios educativos también tienen que cambiar.


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