Hablando de marchas
Por: Jorge E. Lozano Mestre
Los vientos de las marchas se han anidado en el accionar de los Colombianos, hagamos un repaso del por qué, hoy día, hasta los uribistas van a salir a marchar el próximo 21 de noviembre y, si es realmente necesario que esto pase.
La marcha social hace parte de las acciones de la misma protesta que lleva su apellido “social”, enmarcada en la Constitución Política como una derecho colectivo, recordemos que la misma, declaró a Colombia como un Estado Social de Derecho, donde hubo una transición del Estado Benefactor a la milimétrica posición de hacer prevalecer al ente receptor de derechos como la máxima expresión y, a su vez, protegerle toda su inalienabilidad, dada la condición personalísima de cada ser humano que pertenece a la Nación.
En ese sentido, la marcha se comprende como esa máxima expresión sobre las incomodidades sociales y de derecho que el Gobierno de turno está generando por la implementación y omisión de sus responsabilidades, de sus políticas y de sus planes de gobiernos. Por tanto, hoy millones de compatriotas tomamos la decisión de salir a las calles a expresar ese desacuerdo, esa incomodidad, pero entendiendo a Colombia como reconstructor social histórico por excelencia y pero por tener ese prisma, también los mismos millones de colombianos debemos exigir que las calles se llenen de propuestas, de arengas alusivas a la reconciliación y a la construcción de una sociedad que con gallardía defenderá los derechos individuales y colectivos, a su vez, esos mismos millones tenemos la obligación moral, ética y plausible de exigir a los facinerosos que no se atrevan a destruir, a dañar, a destrozar ni la propiedad privada y mucho menos los espacios públicos o de propiedad de todos.
No podemos permitir que esta gesta “social” se convierta en una avalancha de retrógrados sociales que, al mejor estilo de la era medieval, quieran imponer con desmanes el caos y la desidia, la angustia y la desolación para un País que siempre ha querido –a pesar de los cientos de ataques, robos y actos de corrupción- resurgir como el ave fénix, de entre las cenizas. Para ese caso, somos los mismos millones que vamos a salir a marchar quienes nos pararemos en la raya para exigir y enfrentar estos actos delictivos que desdibujan de tajo cualquier tipo de marcha que se haga.
Adenda: Algunos andan diciendo que Germán Casagua no se puede posesionar en el Consejo de Neiva, lo mismo dijeron antes de la inscripción de su campaña, lo mismo dijeron la recolección de firmas. Los que hablan mucho siempre serán condenados por sus propias palabras. Incluso hubo encuestas que lo pusieron de tercero y cuarto después del voto en blanco, lo trataron de diezmar y finalmente se descacharon con ese proyecto social y político.
Adenda 2: “De la boca del necio brota arrogancia; los labios del sabio son su propia protección” Proverbios 14:3 NVI
