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Opinión/ Creado el: 2019-10-16 08:55 - Última actualización: 2019-10-16 08:55

Glifosato, entre el sí y el sí

Escrito por: Redacción Diario del Huila | octubre 16 de 2019

Por: Juan Carlos Domínguez

¿Cuántas veces será necesario repetirlo que el problema del glifosato no es el herbicida mismo, sino la forma de utilizarlo?

El producto de marras debe aplicarse a las malezas que controla a una distancia de menos de 30 o 50 centímetros de distancia, cosa que llegue, efectivamente, a donde tiene que llegar: a las hojas de las malezas, donde se trasloca, llega a las raíces y mata la mata; así de sencillo, sin requerir mayor explicación que involucre enzimas, inhibiciones y otras palabras que usan los expertos en el tema.

El tema del glifosato es igual al del metro de Bogotá o la cadena de muerte para los delincuentes: va y vuelve y se convierte en caballito de batalla de unos y otros de acuerdo con las estadísticas que se reportan de las áreas sembradas con coca en Colombia o cuando los medioambientalistas consiguen financiación para hacerle propaganda negra al producto.

Vale la pena anotar, entonces, que el producto está en el mercado desde 1972, es decir, hace 47 años, y que hoy, al menos en Colombia, más de 20 empresas fabrican herbicidas agrícolas con esa molécula, cuya patente en manos de Monsanto casi que no muere. Esa es otra historia.

¿Es inocuo para las personas? creo que sí, en la medida en que he pasado por muchos campos recién fumigados con el herbicida o, como esta semana, que mientras recibía capacitación bajo el rayo del Sol al campo donde estaba le aplicaban glifosato, y aquí estoy.

Ahora, que ¿hay personas que adquieren varios tipos de cáncer por estar en contacto permanente con el herbicida? La respuesta es Sí. Sí y solo sí cuando las personas no tienen los cuidados de seguridad industrial para manipularlos: caretas, trajes especiales, gafas y botas hacen parte del traje que debe utilizarse para aplicar herbicidas, cualquiera que sea.

Entonces ustedes se preguntarán por los miles de demandas en contra de Monsanto y su hermana mayor, la alemana Bayer, por intoxicaciones y enfermedades que les trajo el herbicida: la respuesta está en malas prácticas de uso que por décadas se han hecho, no solo acá, sino también en los países desarrollados.

Esto me trae a colación a un personaje que vivía cerca a El Espinal a quien apodaban ‘El Burro’. Era el mejor aplicador de herbicidas de esa zona, nunca se le conoció traje ni cuidado alguno en su trabajo, todo mundo lo contrataba, cobraba barato, no paraba de trabajar. Murió muy joven, ya se imaginarán de qué y por qué.

¿Tiene algo malo el glifosato? Sí. Está en quienes hablan mal de este, sin conocerlo.

De lo aprendido esta semana al rayo del Sol, en el Tolima, fue: úsese y aplíquese, todo como debe ser: las dosis correctas, en los momentos que debe ser (no antes, no después) la forma recomendada y usando las prendas específicas para hacerlo, teniendo en cuenta las condiciones ambientales adecuadas. Recuerden: ningún producto es inocuo y toda sustancia tiene una dosis letal. Cualquier extensionista agrícola lo sabe. ¡Consúltelo!