martes, 07 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2019-01-21 12:49

Garzón, 236 años

Escrito por: Luis Alfonso Albarracín Palomino
 | enero 21 de 2019

En algunos textos históricos de la Academia Huilense de Historia, narran que el 17 de enero de 1713, Vicente Manrique de Lara dona un terreno para darle forma al pueblo que reunirá, en la vice parroquia de Garzoncito, una población dispersa, y que tiene por objeto ofrecer los servicios religiosos a una comunidad que tiene que cruzar el río Suaza para recibirlos en La Jagua, de la que dependen y que muchas veces la crecida del río se los impide. A partir de este año, se empezaron a realizar las primeras construcciones en el actual territorio que ocupa hoy el tercer municipio más importante del departamento del Huila. Se caracterizaron, porque se aprovechó el amplio terreno plano que estaba sembrado de cachimbos y árboles propios de este piso térmico. En el lugar se desarrollaba la producción agrícola, ganadera; destacándose los cultivos de cacao y la cría de reses.

La pujanza de sus habitantes ha hecho de Garzón un municipio ejemplar, no solo en el contexto departamental, sino nacional, pues la espiritualidad y la aroma a café de la Capital Diocesana logra atraer a miles de turistas cada año. La capital Diocesana del departamento, como también se le llama a Garzón en el contexto nacional y departamental, por ser la sede centenaria de una de las Diócesis más importante del Sur de Colombia. Es una localidad de vocación inminentemente agrícola y comercial, donde el cultivo insignia por muchos años es el café, cuya excelente calidad es reconocida constantemente a nivel internacional.

Liderado por el alcalde Edgar Bonilla Ramírez, la administración municipal celebró desde el jueves anterior con altura, a través de diversos actos culturales, recreativos y lúdicos, esta magna celebración donde se integraron todas las fuerzas vivas de la localidad, con su emotividad y con el optimismo que caracterizan a este municipio, que tiene una energía y un escenario climático, paisajístico y productivo especial, que lo hacen acogedor, amable, encantador y un lugar ideal para vivir, invertir y desarrollar una actividad productiva diversa y de gran calado.

Hay que destacar que el primer mandatario de esta localidad, a pesar de haber heredado grandes problemas administrativos, financieros y judiciales de las anteriores administraciones, desde que asumió el compromiso de dirigir el destino de éste, ha logrado encaminar su accionar gubernamental para estructurar las estrategias que conduzcan a mejorar el bienestar de las comunidades y posicionarlo como el mejor territorio saludable del departamento.


Comentarios