Fin de la era de correa
De poco sirvieron los logros y su sensibilidad social a la hora de desarrollar una gran transformación en materia de infraestructura en el Ecuador durante los mandatos presidenciales de Rafael Correa, porque los resultados electorales le fueron adversos, para lograr a través del referendo que se realizó el domingo anterior. Los ecuatorianos rechazaron de plano la reelección indefinida, la corrupción, la reestructuración del Concejo de Participación Ciudadana y Control Social, entre otros temas. Estas iniciativas fueron presentadas por el primer mandatario Lenin Moreno, para contrarrestar la intencionalidad que tenía el expresidente, para volver a asumir el poder y mantenerse indefinidamente en la presidencia. La interpretación que han expresado los diferentes medios de comunicación, tras el mismo, el presidente de Ecuador, logró un respaldo mayoritario en la consulta popular, pero los votos reflejan que la sombra de su principal opositor en este lance, Rafael Correa, aún es alargada. Así como están las cosas, el presidente de la Asamblea Nacional de Ecuador, José Serrano, debe iniciar el proceso para crear una comisión especial en el Parlamento, con el fin de implementar los cambios necesarios derivados de los resultados de la consulta popular y referéndum.
Desafortunadamente la relación estrecha que ha mantenido con el presidente Nicolás Maduro y la intencionalidad de seguir aplicando las medidas dictatoriales que han provocado el colapso de toda la estructura productiva de Venezuela y que lo tiene sumido en la profunda crisis social, económica y política del hermano país por su accionar dictatorial, todo el pueblo ecuatoriano salió en defensa de la consolidación de las instituciones democráticas de esta Nación. Con ello se le cerró el paso definitivo para que Correa no pueda volver aspirar a la presidencia del vecino país.
Este es un claro mensaje para la comunidad internacional que rechaza de plano cualquier intento de perpetuar el estilo dictatorial, que ha impulsado el gobierno de Venezuela, en detrimento de las buenas relaciones comerciales y la estabilidad democrática que debe imperar en los países que conforman el hemisferio sur. Con ello, se envía una comunicación subliminal, a algunos candidatos que aspiran a la presidencia de Colombia, que buscan la forma de llegar al poder y así perpetuarse, para convertir a nuestro territorio en una gran Venezuela. Igualmente, los escándalos de corrupción que han sido denunciados por los diferentes medios de comunicación ecuatorianos, donde la empresa multinacional Odebrecht logró permear a la institucionalidad se convirtió en el eslabón para que triunfara el “Si “provocando la inhabilidad definitiva a todos los políticos con poseen dinero obtenido de la economía subterránea y que la tienen en los paraísos fiscales.
