Feliz Año Nuevo
Esta noche despediremos en todos los hogares el año viejo, que nos ha dejado gratos recuerdos y algunos sin sabores para las personas que no tuvieron la oportunidad de cumplir los propósitos que habían prometido al inicio de la presente anualidad. Para ello, estaremos unidos en familia, rediseñando las nuevas estrategias para que nuestros sueños se hagan realidad, en una incertidumbre que cada vez es más compleja, en un escenario cambiante que nos depara el entorno. Compartiremos la alegría y la felicidad con nuestros seres queridos y amigos, porque será la oportunidad para dejar atrás los aspectos negativos que no deseamos durante el trasegar del año 2017 y empezaremos con optimismo, fe y esperanza a estructurar las buenas acciones que emprenderemos en el 2018, en un contexto caracterizado por las dificultades sociales, económicas y políticas que posee nuestra sociedad, pero que no son excusa para corregir todos los errores cometidos en el pasado, sino que se convierten en las mejores oportunidades para realizar cambios en el comportamiento y optimizar los recursos para mejorar las condiciones de vida de nuestras familias.
Igualmente sucede con las entidades gubernamentales, quienes han realizado sus balances al final del año y que tienen estructurado iniciar el año nuevo, en su accionar institucional con presupuestos nuevos y el rediseño de unas políticas públicas que conduzcan a superar los niveles de atraso en que nos encontramos, de acuerdo con lo planteado en los planes de desarrollo que se están ejecutando. Los gremios empresariales a pesar de la desaceleración económica que está presentando el país, aspiran que el año entrante cambien las condiciones del mercado, que les permita mejorar la producción y las ventas, para poder salir de las dificultades que han tenido en la presente vigencia.
En fin, a las 12 de esta noche iniciamos un nuevo periodo lleno de expectativas que nos va a permitir hacer promesas para realizar cambios en nuestras vidas y ajustar los patrones y paradigmas que hemos venido desarrollando en nuestro diario vivir. Es importante que reflexionemos sobre la importancia de ser respetuosos y honestos consigo mismo, para que podamos fortalecer las relaciones interpersonales con nuestros vecinos, amigos y así estrechar más los vínculos familiares que son el principal soporte para tener armonía y tranquilidad en nuestros corazones con el fin de disminuir las tensiones que en ocasiones nos embarga. Los odios, rencores, envidia, deshonestidad, violencia, injusticia social, irracionalidad serán cosas del pasado, porque aspiramos a cambiarlas por amor, paz y sabiduría para mejorar el bienestar de los colombianos. Feliz año nuevo para todos, son los más sinceros deseos del Diario del Huila.
