Felices fiestas
¡Qué tristeza, ya sacamos al Niño Dios hasta de nuestro vocabulario! Dios es ya un estorbo en la ciudad secular. En línea nietzscheana, Dios hiede, no tiene sitio en la ciudad de los hombres. Lo cristianos nos dejamos robar la fiesta de la navidad de Jesús. ¡Qué ingenuos que somos! Nos tragamos el anzuelo, caemos sin darnos cuenta en el nuevo paradigma cultural.
Hemos erradicado de nuestro vocabulario la hermosa expresión: ¡FELIZ NAVIDAD! El coloso del Norte se va imponiendo y nosotros con el complejo de inferioridad que tenemos, vamos repitiendo como loros: ¡Felices fiestas! Siguiendo al siquiatra español, andaluz, Enrique Rojas, pertenecemos a la generación del ´hombre light´, hombre volátil, sin estructura ética, hombre manejado por las redes sociales, que sigue aquel esquema de vida: ¿para dónde va Vicente? Para donde va la gente. ¡Qué hombre tan superficial el que pertenece al colectivo cultural de hoy! Vivimos una navidad sin el Dios del portal. Se hacen unas representaciones de tipo neopagano, la madre tierra y el culto a la naturaleza; so pretexto de defender el medio ambiente, estamos cayendo en un nuevo panteísmo de corte pagano.
La visita histórica y personal de Dios hecho niño, se ha volatilizado, es un dios de luces, colorido, ruidos estridentes y los tradicionales villancicos se van sustituyendo por ritmos sin ton ni son, que son ruidos espantosos, sin ningún arte y que son disfrutados por la superficialidad del hombre que pertenece a la “sociedad líquida” como ha llamado a la cultura actual el escritor polaco, Sygmunt Bauman. La historieta de la torre de Babel se sigue repitiendo. Un hombre lleno de soberbia y arrogancia que desafía a su Creador construyendo una torre a donde no pudieran subir las aguas. ¿Cuál fue su final? La confusión. Si hay un hombre confundido hoy, es el hombre moderno.
Según los parámetros de la cultura secular sin Dios, el país en donde más se disfruta de la felicidad es Dinamarca; sí, pero allí el 47% de la población consume antidepresivos. ¿Cómo se entiende esto? ¿Dónde está la felicidad? Si hay países con alto índice de bienestar económico y social son Japón y los países nórdicos. Sí, pero allí aparecen los mayores índices de suicidios en el mundo. La gente de hoy, como la de Belén en la época de Jesús, vive dedicada a tantos negocios que no tienen espacio para Dios. En el relato bíblico de la llegada de José y María a Belén, yendo María en estado de gravidez, anduvieron por todo el poblado y no encontraron “sitio en la posada”.
Hoy vivimos una cultura marcada por el ausentismo de Dios, -por fortuna no ocurre aquí en Neiva ni en el Huila, si hay navidad hermosa es la que estamos celebrando en coordinación con las Secretarías de Cultura de Neiva y el departamento del Huila, signada por el sello cristiano-. Gracias Señor Gobernador y Señor Alcalde. Estamos respetando y cultivando nuestras tradiciones culturales, ustedes están interpretando la cultura del pueblo que los eligió, -Creo que no habíamos tenido una programación navideña tan centrada en nuestras costumbres-. Los villancicos y coreografías han sido todo un éxito.
