FALSOS TÍTULOS
Es muy preocupante para las autoridades colombianas, la proliferación de diplomas académicos falsos, que diversas organizaciones delincuenciales están ofreciendo a personas incautas para el desempeño de profesiones, que en muchas ocasiones prestan sus servicios de manera irresponsable a la sociedad en general. Individuos ingenuos acuden en muchas ocasiones en busca de servicios médicos u de otras disciplinas para que les desarrollen complejas cirugías que están colocando en serio riesgo las vidas de los pacientes, que, en muchas ocasiones, por sus bajos costos, no miden las consecuencias.
Periódicamente los medios de comunicación difunden noticias sobre casos mortales y que son ocasionados por estos irresponsables traficantes de la medicina, aprovechando las demandas de muchas personas que buscan dichos servicios especializados para mejorar su imagen física. Por lo regular dichos usuarios quedan con secuelas físicas de por vida por acudir a estos centros disfrazados de consultorios.
Igualmente, se presentan estos casos en la vida pública. Entre los muchos casos de corrupción en la vida política nacional, uno de los que más indignan a la gente es la manía que tienen algunos políticos y funcionarios del Estado de inventar y en algunos casos falsificar sus logros académicos. Hemos visto cómo personajes de todas las vertientes, han caído en el vicio de la ‘doctoritis’, que no es otra cosa que inflar su historia académica.
Estas conductas son una falta de respeto no solo con la ciudadanía, sino con las personas que de verdad dedican varios años de su vida a alcanzar estos títulos académicos, que en Colombia pueden convertirse en un verdadero viacrucis. En el mercado negro existen toda clase de diplomas falsos. Los hay para todos los gustos y presupuestos. Estas actividades desbordan la capacidad de control institucional del Estado. Son muy descarados estos delincuentes, que los ofrecen por internet y en las calles, haciéndoles creer a las personas incautas, que son documentos idénticos a los originales.
Pero la sociedad colombiana no puede caer en estos tentáculos de esta clase mafiosa. Recuerden que todo diploma debe ser registrado en las autoridades educativas del país. La base de datos de estas entidades públicas, son muy confiables y seguras, para asegurarles un alto grado de confiabilidad a la sociedad colombiana.
En los organismos de Control, se adelantan centenares de investigaciones contra estos infractores, que de manera irresponsable ofrecen sus servicios profesionales sin haber cursado los estudios profesionales en las universidades reconocidas por el Ministerio de Educación Nacional. Igualmente, las personas deben evitar acudir a estos irresponsables desadaptados sociales, que solo buscan lucrarse sobre la base de mejorar sus necesidades estéticas.
