jueves, 09 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2018-04-06 11:55 - Última actualización: 2018-04-06 11:55

Éxito del Ejército Nacional

Escrito por: Editorial | abril 06 de 2018

La periodista de esta Casa Editorial, Mónica Serrano ha expresado en una excelente crónica publicada el día anterior, sobre las minas antipersonales que han afectado a millares de personas en Colombia, donde analiza el viacrucis que les ha tocado vivir a algunas víctimas de este enemigo invisible y que han alterado el bienestar de las personas que han sufrido en carne propia, por el accionar demencial e irracional de unos narcoterroristas, que durante más de cinco décadas azotaron a los campos colombianos con estas armas letales. De acuerdo con las cifras de “Descontamina Colombia”, en el Huila en los últimos 27 años se han registrado 35 víctimas mortales, de los cuales 16 han sido civiles y 19 Fuerza Pública. Con relación a las víctimas que resisten el impacto y quedan con secuelas permanentes, se han registrado 213 heridos, 179 de la Fuerza Pública y 34 civiles, para un total de 248 afectados. El panorama ha sido positivo, ya que los datos estadísticos han ido descendiendo, pues en el 2016 se presentaron dos víctimas y en el 2017 fueron cero víctimas. En relación con lo que lleva el 2018 no se han evidenciado hechos.

 

De acuerdo con los datos oficiales entregados por las Fuerzas Militares, en Colombia, desde 1990 hasta el año anterior, se han registrado 11.508 víctimas a causa de minas antipersonales, de los cuales, 7.029 fueron integrantes de la fuerza pública y 4.479, son civiles. En lo corrido del año 2017 se han registrado 37 a nivel nacional. En muchos municipios, todavía se encuentran afectados por estos artefactos explosivos que pueden herir, mutilar o matar a una o más personas y que se activan por la presencia, proximidad o contacto de la propia víctima. Pueden estar camuflados en un tarro, una olla, una cantina, un balón, un radio, una lata, un frasco o una botella, entre otros objetos. Las estructuras armadas ilegales emplean este tipo de estrategias ilegales para impedir que la fuerza pública intervenga en sus planes. El costo de la fabricación de estos artefactos se aproxima a la suma de 20.000 y 30.000 pesos. Después de ser enterrados, su duración llega hasta los 20 años.

 

Con agrado las comunidades de los municipios que han padecido en otrora, la irracional y demencial violencia narcoterrorista de las Farc, ha recibido con agrado la presencia del Batallón de Desminado Humanitario No. 5 “Capitán Luis Eduardo Mejía Salcedo”, que ha logrado desarrollar en nuestro departamento, con hombres y equipos especializados, erradicar las áreas que se encuentran sembradas de esta mortífera arma. El Ejército Nacional, merece nuestro reconocimiento por esta loable tarea, que va a mejorar las condiciones de bienestar, de las familias huilenses que habitan dichos territorios.


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