viernes, 10 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2017-09-23 04:32

Ética y medio ambiente

Escrito por: Álvaro Hernando Cardona González
 | septiembre 23 de 2017

Como hemos advertido, la visita que por varios días hizo el Papa Francisco a Colombia, nos ha dejado tantas lecciones que no podemos dejarlas pasar de lado.

Esta ocasión para hacer reflexiones sobre el contenido ético que debe tener, como mayor valor de justificación la protección ambiental. Ya lo había hecho extensamente en su encíclica Laudato, Si.

Durante su recorrido por varias ciudades de nuestro país hizo varias referencias a este aspecto fundamental. La protección ambiental al procurar cuidar la casa del hombre, y obra de Dios, tiene más que nada un fundamento ético; por esa doble connotación: 1. La Tierra es obra de Dios y por ello es perfecta al punto de que no deja de maravillar al hombre 2. Esa "casa" es para todos los hombres, para la humanidad íntegra. No es un lugar de exclusión sino de inclusión, por lo que el ecosistema más grande, es decir la Tierra, incluye al propio hombre.

Dijo el Papa el jueves 7 de septiembre "Colombia es el segundo país del mundo en biodiversidad y, al recorrerlo, se puede gustar y ver qué bueno ha sido el Señor". Se ve que el Papa estudió al país antes de venir. Y se nota que su comprensión de la relación hombre-naturaleza le hace ver la necesidad de conservar esta última desde la ética pura. Si yo me amo, amo lo que permita que exista. Si amo a los demás debo amar lo que hace que los demás existan. Si yo amo a alguien en particular, mi esposa, mis padres o hijos, pues debo amar y proteger lo que hace que ellos estén sanos es decir nuestro medio ambiente.

Ese contenido ético, que busca hacer el bien y evitar el mal, lo resume Francisco, así: “La casa común de todos los hombres debe edificarse sobre la comprensión de una cierta sacralidad de la naturaleza creada". Los ambientalistas estamos asombrados de la capacidad del Papa para hacernos reflexionar mucho más allá del marco conceptual e ideal del Desarrollo Sostenible, que hasta ahora ha gobernado la actividad ambiental internacional.

Para Él, no es suficiente que busquemos elevar la calidad de vida y de crecer económicamente aprovechando de tal manera los recursos naturales que eso hace posible para que estos también estén disponibles para las generaciones venideras. Para él esta premisa del Desarrollo Sostenible, que incluso los colombianos recogimos en el artículo 80 de la Constitución Política, requiere reemplazarse por otra que nosotros en este espacio y otros académicos llamamos “desarrollo sostenible con recuperación”: debemos entregar a quienes nos suceden en el planeta, los mismos recursos de que dispusimos pero con mejor calidad o con una mayor cantidad. Eso sí es ético. Eso sí demuestra amarnos y amarnos entre nosotros.


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