viernes, 10 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2017-07-09 01:30

Ética, abogados y corrupción

Escrito por: German Alfonso López Daza
 | julio 09 de 2017

El reciente hecho de corrupción en el que se vio involucrado el ex Director Nacional anticorrupción de la Fiscalía, lleva a reflexionar sobre una gran coincidencia en este y otros episodios que han despertado el malestar nacional: muchos de sus protagonistas son abogados de profesión.
En efecto, el ex-Director Moreno –que fue cogido con las manos en la masa exigiendo una coima a un sujeto investigado por la misma Fiscalía-, es un joven abogado egresado de una prestigiosa universidad bogotana, que desempeñó su oficio como litigante y fue profesor universitario.
En este y en otros casos de corrupción, los protagonistas son abogados egresados de universidades de élite de la Capital. Esto lleva a analizar sobre la ética profesional que se imparte en las universidades.
El profesional del derecho es un individuo clave en toda sociedad que debe ayudar a la búsqueda de la justicia y que más cualquier otra profesión, debe ser transparente en sus actuaciones. Sin embargo, en muchos casos puede estar ocurriendo lo contrario. Se están formando abogados que adquieren fácilmente mañas y que utilizan su formación para romper las mismas reglas que ellos deben observar.
¿Qué está pasando con la formación universitaria? ¿Las universidades tienen algo de responsabilidad en el tipo de profesional que está entregando a la sociedad? ¿O retomando un poco lo que dijo Rousseau en el Contrato Social "El hombre –o el abogado- nace bueno y la sociedad lo corrompe"?
Para responder se debe mirar hacia la formación de la ética en las universidades. En efecto, la ética profesional es una cátedra de relleno y poca atención se le da a la formación moral del futuro profesional. Otro tanto de responsabilidad puede estar en la formación en valores que recibe el individuo en el hogar en sus primeros años. Y otro poco puede estar en la misma sociedad, en la que el éxito se mide por el dinero, las propiedades y los clubes sociales que por lo que es la persona.
Lo que si es cierto es que la ética en el ejercicio profesional no es algo prioritario para las universidades ni para el Estado. Esperemos entonces cual es el próximo escándalo de corrupción. (*Dir. Grupo Nuevas Visiones del Derecho – USCO).

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