En plata blanca, lo que se está tejiendo es una maniobra nada ortodoxa, con el propósito de que, revelando solamente uno de los tantos procesos contra Uribe, esa opinión pública que hoy está fracturada se autoconvenza de que ella tiene más habilidades que los togados para analizar pruebas y tomar decisiones judiciales. Para eso, obviamente los alfiles del Gobierno y del CD se ocuparán de ponderar unas pruebas, descalificar otras y volver inexistentes las demás, como inclusive ya lo vienen haciendo sin ningún pudor, pues todavía, aunque les incomode, hay que rendirle culto al secreto del sumario. La táctica no tiene cómo salirles mal: si se levanta la reserva, sabrán aprovecharla emberracando a los suyos; pero si no cae la reserva del sumario, igualmente enfurecidos dirán que es turbio el proceso contra Uribe.

Cuando se haga sentir esa opinión pública dividida pero además manipulada por algunos medios oficialistas, por el Gobierno y su partido político, entonces, parodiando el comunicado de una exprimera dama, la jauría estará segura de que “los jueces han permitido que sean el entorno y los intereses políticos los que dicten sentencia”.

Adenda No 1. Afrenta a la moralidad y a la decencia la escogencia por la Corte Suprema de Wilson Ruiz como candidato a procurador. Llegará el que faltaba para que no haya quién controle al régimen. Imborrable yerro.

Adenda No 2. ¿Quiénes están detrás de las masacres en Cali?