¿Están acabando con la Universidad Cooperativa de Colombia?
Cuando la Universidad Cooperativa de Colombia UCC, determinó prescindir del personal huilense para la dirección y el manejo administrativo de su sede en Neiva, cometió el peor error de su historia.
De ser una institución de empuje y desarrollo académico y tecnológico permanente, da la impresión ahora de que quieren acabarla o venderla y llevarse sus activos para otra parte.
Los nuevos directivos y administrativos sin vínculos sociológicos con los huilenses, sin conocimiento de las actividades de desarrollo regional y sin el tacto político para manejar las diferentes situaciones, están dando bamboleos y perjudicando a todo el mundo.
Es duro decirlo, pero es la verdad. 1º. El paro de los trabajadores que desde hace más de un mes tiene suspendidas las actividades académicas y administrativas es claro ejemplo de que no estoy creando ni diciendo mentira.
No hay diálogos y el panorama es desalentador porque no se percibe la voluntad de las partes para solucionar el conflicto.
Soy egresado de la facultad de derecho de la UCC y con conocimiento de causa afirmó que este paro me preocupa porque perjudica a estudiantes, profesores, catedráticos, al personal administrativo, a los padres de familia y a la comunidad en general.
2º.La decisión de poner en venta el lote de Praderas de Amborco, en donde funciona la sede recreacional “Los Andaquíes”, comprado hace 16 años por el visionario rector
Jesús Antonio Marín Ramírez, tiene con los pelos de punta a más de uno y puso en estado de alerta a todos los estamentos regionales.
Esta sede social fue comprada al sindicato de Hocol con plata de los estudiantes, ojo con plata de los estudiantes, por una suma cercana a los 1.250 millones, con el propósito de construir allí el nuevo campus universitario cuyo fin erac mejorar las condiciones de los estudiantes.
Tengo entendido que ese bien puede valer hoy en dia unos 30 mil millones de pesos, y todos los bienes de la universidad unos 50 mil en total. Si los venden, la plata se la llevarían para otra región del país, sin tener en cuenta que es un activo educativo de sus estudiantes y egresados huilenses.
Los bienes de la universidad en Neiva no fueron comprados exclusivamente con recursos generados y aportados con sobrecargo en las matriculas y la cuota de sostenimiento durante los 25 años de funcionamiento en el Huila.
Si bien la adquisición se hizo a nombre de la universidad, de acuerdo con la filosofía de la ley cooperativa se debe cumplir un fin social y no destinarse esos recursos a otras actividades diferentes a las educativas como pretenden hacerlo.
Hablé con el benemérito abogado Jesús Antonio Marín Ramírez, quien apoyado por Cesar Pérez García puso en marcha su iniciativa de fundar la universidad en el Huila hace 25 años.
Marín, no ocultó su tristeza por lo que está sucediendo y responsabilizó directamente de la situación a la directora Sandra Cuartas, a la rectora Maritza Rendón y a Cesar Pérez González, miembro del Consejo Superior, de quien pienso que ni siquiera conoce a Neiva.
Es ilógico que por la intolerancia se haya prescindido de los servicios del rector Aníbal Charry González, del secretario de la facultad de derecho, del secretario administrativo, de los coordinadores de Ing. Civil e industrial y en su barrida han despedido trabajadores por un señalamiento directo de la señora Cuartas.
Estas situaciones se agravan cada dia trayendo otras personas que no tienen sentimiento ni ningún acercamiento con la región ni la universidad. Muchos de los despedidos se han formado en la propia universidad y dicen la verdad con el propósito de mejorar y reclamar derechos.
Es muy posible que a la señora Cuartas le quedó grande el reto de la universidad, la idea de hace pocos años fue hacer un campus universitario, e inclusive alcancé a asistir a reuniones como miembro del Consejo de la Facultad de derecho, en las cuales se anunciaba la construcción de la nueva sede, con estudios, planos, maquetas, licencias de construcción y hasta los avisos “aquí se construirá…” para trasladar la universidad del centro de Neiva.
Se anunció la creación de otras facultades como medicina, veterinaria, sociología, pero todo fue decantándose como en una mentira, hasta que llegó la rectora la rectora Maritza Rendón con Cesar Pérez González, señalados de ser los directos responsables de esta grave situación, no hay sino tres programas funcionando.
Y eso sin mencionar a un rector, un tal Apuleyo que casi acaba con la universidad. Si ésta situación persiste dentro de muy poco podríamos no tener este centro educativo en nuestro departamento.
Este es un llamado de alerta para que el Gobernador Carlos Julio González, los alcaldes del Huila y los gremios se pronuncien a esta delicada situación, no dejemos que nos engañen y se lleven la Universidad Cooperativa del Huila.
