lunes, 06 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2019-08-04 03:50

Entre la libertad y el orden (I)

Escrito por: Jorge Eliseo Cabrera Caicedo
 | agosto 04 de 2019

Esta semana asistí a una brillante y excelente conferencia dictada por el ex ministro Carlos Rodado Noriega sobre el interesante tema “Entre la libertad y el orden”, los dos vocablos que aparecen en el símbolo del Escudo Nacional, definiendo la LIBERTAD como “Facultad natural del ser humano de obrar de una manera o de otra, ó de no obrar. Pero como el individuo es un ser pensante, ese hecho lo hace responsable de la decisión que adopte”.

Esa responsabilidad le impone un límite a la libertad y nos permite ser autónomos, como lo expresó Enmanuel Kant: “El individuo procede como un ser verdaderamente autónomo cuando sigue las orientaciones de su fuero interno y se da normas para regular su propio comportamiento”.

ORDEN: “El orden es la buena disposición de las cosas para alcanzar su fin, por eso en la sociedad debe existir un orden jurídico, un orden institucional y también un orden moral para alcanzar su fin que es el bien común. Un desarreglo en cualquiera de ellos compromete las libertades y la estabilidad social”.

Destacó igualmente la importancia del orden público, el cual permite que las instituciones funcionen adecuadamente y que las personas puedan ejercer pacíficamente sus derechos y libertades.

Enfatizó que LIBERTAD Y ORDEN son dos valores que se necesitan recíprocamente y el desafío de las sociedades es lograr que esos valores convivan armoniosamente en equilibrio.

Los individualistas por principio permiten que se llegue a extremos y abusos que se convierten en desafueros que vulneran la libertad y los derechos de los demás, como ha sucedido en algunas protestas que se convirtieron en verdaderas asonadas con agresiones a las personas, a las instituciones y a la empresa privada (paro de maestros, paro de transportadores y paro de indígenas). La libertad de prensa ha caído igualmente en excesos al pretender sustituir al poder judicial realizando verdaderos interrogatorios, utilizando filtración de documentos, violando la reserva del sumario y dándolos a conocer de manera sesgada.

De esta manera, el culto exagerado por las libertades nos ha llevado a implantar una cultura política complaciente con la anarquía y no ha sido posible la construcción de un Estado con suficiente autoridad para garantizar el respeto a la ley y la seguridad ciudadana.

Considera igualmente el doctor Rodado, que históricamente ha habido un déficit de Estado, y en muchos casos ausencia del Estado, en medio de una gran incertidumbre jurídica, llevando a que las normas sociales se hayan degradado y ya no sean respetadas por los integrantes de la comunidad.