martes, 31 de marzo de 2026
Opinión/ Creado el: 2020-09-10 01:02

Entre “cacaos” …

Escrito por: Redacción Diario del Huila | septiembre 10 de 2020

Por Juan Carlos Ramón Rueda

Todos los días conocemos nuevas evidencias de malos manejos en EPM, la empresa de la que los paisas se sientes tan orgullosos. No es necesario narrar todos los detalles de las irregularidades que hoy se conocen y que están servidas en los noticieros de todos los días como si se tratará de un reality show, pero si me parece necesario ahondar en lo hay de fondo, la corrupción podrida que hay detrás de las altas esferas del poder. Altos ejecutivos y dirigentes gremiales antioqueños, ex miembros de la Junta Directiva de la empresa, de gran talante e inmaculado prestigio, cohonestaron para tapar el despilfarro y los yerros administrativos, jurídicos y técnicos detrás de los cuales se perdieron billones de pesos provenientes de las utilidades de una empresa cuya principal fuente de ingresos es la prestación de los servicios públicos domiciliarios que pagamos los ciudadanos. Esto es lamentable y deja claro que la verdadera corrupción, aquella que dilapida los recursos de la salud, de la educación, de los servicios públicos, está generalmente fuera del periscopio de las entidades control.

Si no fuera por las denuncias del alcalde Daniel Quintero, entidades como la Fiscalía General de la Nación, Contralorías y Procuraduría no hubieran tenido la capacidad de desenmarañar semejante nudo. El alcalde de Medellín, ha puesto el dedo en la llaga: Bajo la sombrilla del “Gobierno Corporativo” constructores asociados a la empresa aumentaron presupuestos y multiplicaron los costos de obras ejecutadas en Colombia y otros Países para apropiarse de multimillonarios recursos públicos en un esquema poco controlado por los órganos de control. Habrá que determinar a donde fueron a parar y que van a financiar, ahora que un principal implicado, el ex alcalde Federico Gutiérrez (Fico) es candidato presidencial.

Este campanazo debería alertar a estos entes de control sobre la contratación de las llamadas empresas industriales y comerciales del estado. Incluidas las Universidades públicas. Acá también hay “cacaos”.

En Medellín Quintero no la tendrá fácil. Su decisión de exponer estos hechos traerá graves consecuencias y el desprestigio de parte de la dirigencia antioqueña y del Gobierno Corporativo, que dejará a varios con las manos sucias de dinero mal habido tras el vergonzoso robo. Los medios de comunicación entran al baile en su responsabilidad de informar. En Colombia a los poderosos no les suele pasar nada y los órganos de control, llámese Fiscalía o cualquier otra “ia” están para perseguir y condenar pendejos. No para meterse con los cacaos.