viernes, 10 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2017-10-07 05:21

Ensillaron las bestias

Escrito por: Redacción Diario del Huila | octubre 07 de 2017

Por: Luis Humberto Tovar

Es muy popular la expresión, de “ensillar las bestias antes de tenerlas”. Y eso ha sucedido con el engendro de la JEP. Es tanta la aberración jurídica y el afán de perseguir a la inmensa mayoría de colombianos, a través de la nueva modalidad de paredón, otrora utilizado en otros escenarios comunistas como en Cuba, y aplicarlo ahora en Colombia, pero utilizando disfrazadamente una supuesta justicia, tan aberrante, que sustituye a la ordinaria y hecha a la medida de la impunidad de las Farc.

Nueva forma de inquisición; Si eso es paz, apague y vámonos. Es el acto esencialmente perverso de las negociaciones entre delincuentes a que hemos llegado; si algo tiene despropósitos y aberraciones es ese escenario que se inventaron para ajusticiar miserablemente a los que no estuvieron de acuerdo con las intenciones delincuenciales del narcoterrorismo de las Farc.

Todo, absolutamente todo, sin excepción, de lo que se dijo por quienes promovieron el NO en el plebiscito, ha salido como dice la promoción publicitaria, “tal cual”; con pelos y señales al decir del adagio popular, y lo más grave, todavía pese a las evidencias, los otros, aún continúan manifestando que eran mentiras, no se convencen más bien de sus propias mentiras, he allí el cinismo monumental.

Ni siquiera existe en el congreso convicción sobre ese esperpento monstruoso, que considero el eje central de los famosos acuerdos entre pandillas; el gobierno como buena sancochería invita a los integrantes a atragantarse de corrupción y salen a votar como borregos la mayoría de los artículos, eficientes por demás, después del suculento plato y ordenes adicionales del rico Epulón.

Las amenazas hechas por el gobierno en cabeza de su titular a los congresistas de la unidad nacional, de sacarlos del gobierno si no cumplen a cabalidad con esas órdenes y mermelada a diestra y siniestra, es una más de esas conductas terroristas a que acude Santos, en sus reiterados actos dictatoriales, no propiamente para imponer el orden y recuperar la legalidad, sino como una invitación al delito, reiterando a diario el slogan de siempre del gobierno, “ser pillo paga”, por haber renunciado al de su campaña “prosperidad para todos”, pero para las Farc.

Aunque tarde pero no deja de ser oportuna, la conducta de Cambio Radical de haber superado esa anestesia mental en que lo tenía el gobierno y ha vuelto por sus fueros.

 


Comentarios