Energía solar térmica o termo solar: Calor para procesos Industriales
Por Luis Ignacio Silva Duarte
La Energía Solar llega a la tierra en forma de luz y calor que aprovechamos para producir energía eléctrica o térmica respectivamente.
La energía solar térmica calienta fluidos, principalmente agua a distintas temperaturas; se utiliza en múltiples aplicaciones: climatización de piscinas, calefacción por suelo radiante y calentamiento del agua a nivel residencial, comercial e industrial.
El colector, captador o panel solar térmico, es el dispositivo encargado del calentamiento del agua; consiste en una superficie plana, (una especie de caja); en la cara frontal es un vidrio templado, prismático con bajo contenido en hierro, que permite el paso de la radiación solar e impide que salga, consiguiendo que se genere un efecto invernadero, que se utiliza para calentar el líquido interno que circula a través de una tubería en cobre, que se encuentra soldada a un absorbedor de calor; este dispositivo está aislado térmicamente.
El sector industrial es de especial interés, teniendo en cuenta que el consumo final de energía térmica en el sector industrial, es mayor que el consumo de energía eléctrica. Sin embargo, se habla mucho más de la electricidad. El calor solar para procesos industriales, describe aquellos sistemas que proporcionan calor solar en una fábrica. El campo de colectores calienta un fluido de proceso, mediante la radiación solar y un intercambiador de calor transfiere este calor a un sistema de suministro o proceso de producción en la fábrica en forma de agua caliente, fluido de aire o vapor. El sistema cuenta con tanques de acumulación debidamente aislados que permiten utilizar el calor generado en la noche o en el momento que se requiera.
Los colectores solares suministran calor a diferentes temperaturas para procesos de producción en varias industrias. El calor a “baja temperatura” (menos de 150°C), se utiliza en el sector químico (ebullición); alimentos y bebidas (secado, ebullición, pasteurización, esterilización); maquinaría (limpieza y secado); minería (procesos de secado mineral); textil (lavado, blanqueamiento) agropecuario (mataderos, avícolas). La industria es un sector en crecimiento y en prácticamente todos los procesos se requiere calor y este puede producirse con energía solar térmica. El 90% del calor necesario en las industrias, actualmente se suple con combustibles fósiles como el carbón, petróleo y gas. El precalentamiento con energía solar térmica en los distintos procesos, es lo que más se utiliza y definitivamente aumenta la competitividad de la industria.
Los testimonios de usuarios de Sistemas Solares Térmicos para procesos industriales son de plena satisfacción; ya se ha demostrado su competitividad en muchos mercados, pero la tecnología no es conocida por los usuarios, incluso existen modelos de implementación tipo ESCO, en el que inversionistas realizan la inversión y los clientes pagan con los ahorros obtenidos.
Son muchas las razones por las que se debería analizar seriamente el uso de la energía solar térmica en la industria nacional y además de los evidentes, podemos destacar los siguientes:
La energía solar térmica es tres veces más eficiente que la energía solar fotovoltaica; el módulo fotovoltaico comercial presenta eficiencias del 18%, mientras que un captador solar térmico tiene una eficiencia del 60%.
La garantía de un captador solar térmico es de 10 años y su vida útil superior a 25 años.
El calor solar ayuda a reducir costos energéticos de manera significativa y los mantiene previsibles y estables; permite que las industrias sean más competitivas y atractivas en el mercado. Cada día más personas buscan empresas conscientes de que debemos preservar y conservar nuestro medio ambiente y además tener ahorros económicos sustanciales.
Somos parte de la transición energética de nuestra nación, animo a todos los industriales y a mis lectores en general a “pensar en verde”.
