viernes, 10 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2017-10-30 07:11 - Última actualización: 2017-10-30 07:11

Enemigo invisible

Escrito por: Editorial | octubre 30 de 2017

Con una extraordinaria publicación en la edición dominical del Diario del Huila, la periodista Caterin Manchola, realizó una crónica sobre las minas antipersonales que han afectado a millares de personas en Colombia y analiza el viacrucis que les ha tocado vivir a algunas víctimas de este enemigo invisible y que han alterado el bienestar de las personas que han sufrido, por el accionar demencial e irracional de unos narcoterroristas, que durante más de cinco décadas azotaron a los campos colombianos con estas armas letales. De acuerdo con los datos oficiales entregados por las Fuerzas Militares, en Colombia, desde 1990 a la fecha, se han registrado 11.508 víctimas a causa de minas anti personales, de los cuales, 7.029 fueron integrantes de la fuerza pública y 4.479, son civiles. De éstos, 248 ocurrieron en el Huila; 50 son civiles y 198 miembros de la Fuerza Pública.  En lo corrido del año 2017 se han registrado 37 a nivel nacional. A la fecha, algunos municipios huilenses se encuentran afectadas por estos artefactos explosivos que pueden herir, mutilar o matar a una o más personas y que se activan por la presencia, proximidad o contacto de la propia víctima. Pueden estar camuflados en un tarro, una olla, una cantina, un balón, un radio, una lata, un frasco o una botella, entre otros objetos.

Muchos de ellos no estallaron y han sido abandonados intencionalmente o por descuido. Las minas antipersonales sembradas por los grupos insurgentes de las Farc y el ELN han sido consideradas por la comunidad internacional, como un crimen de lesa humanidad por la forma abominable como afectan a los seres humanos, que son víctimas de los mismos que afectan las extremidades de las personas de por vida, o en ocasiones con la pérdida de sus vidas. Es meritorio resaltar el recurso humano utilizado por el Ejército Nacional, para desarrollar el desminado humanitario que se está adelantando en algunos territorios del país. Su objetivo es entregarle a la sociedad colombiana, el total despeje, milímetro a milímetro de sospecha de estos artefactos explosivos, que han enlutado a millares de personas y otros que han sido lesionados y mutilados de por vida. Los municipios huilenses donde se han venido desarrollando estas labores, son Baraya, Algeciras, Colombia y Neiva. Con la puesta en marcha de la fase de implementación del Acuerdo Renegociado de Paz con las Farc, se ha venido generando un ambiente de confianza para contribuir con las autoridades colombianas, en el proceso de desminado de las zonas donde en otrora, mantenían su presencia.  Así nuestro país, empieza a cumplir con las obligaciones adquiridas con los Tratados Internacionales que ha firmado, sobre esta materia. Recordemos que Colombia es el segundo país en el mundo, más minado después de Afganistán.

 


Comentarios