viernes, 03 de abril de 2026
Opinión/ Creado el: 2019-10-28 02:51 - Última actualización: 2019-10-28 02:51

En esta esquina Volvimos a perder

Escrito por: Redacción Diario del Huila | octubre 28 de 2019

Por: Marco Fidel Yukumá

¿Cuándo empezarán a cicatrizar las profundas heridas que se abrieron los políticos en esta campaña, una de las más agresivas de los últimos años? Se dieron con todo, se insultaron hasta el cansancio, se injuriaron, se maltrataron como nunca, no tuvieron el más mínimo respeto con la gente que no tiene por qué presenciar el espectáculo que protagonizaron.

Aquí lo grave es que entre ellos desencadenan el más burdo tropel, no ahorran ultrajes, se sacaron los cueros al sol, y apenas se viene otra campaña, se olvidan que unos robaron, otros engañaron, mintieron y jugaron sucio. Las demandas ante la fiscalía quedan como recuerdo del agarrón porque nunca más las vuelven a mencionar, y terminan fraguando los acuerdos de siempre así se hayan ofendido de la peor manera, es decir, asombra cómo sanan tan rápido las heridas que se abren entre ellos durante los vergonzosos días de campaña.

Claro, entre políticos todo es posible, entre ellos la vergüenza no existe, el pudor no vale nada, la honra es un pretexto, la mentira una costumbre, y la traición un sencillo método para resolver sus diferencias que son por plata, poder y burocracia, porque a los ciudadanos los usan como un producto de consumo para que los elijan, nada más. Uno pensaría que el Huila y Neiva amanecieron hoy divididos entre quienes ganaron y quienes les tocó el sabor amargo de la derrota, pero eso no es cierto, entre políticos nunca hay perdedores, el perdedor en cada elección es el pueblo, porque generalmente elije a los peores.

En la campaña de hace cuatro años también se ofendieron y se insultaron hasta el cansancio, y en las elecciones que terminaron ayer, se revolvieron unos con otros, se abrazaron y se emborracharon, sin importarles los odios del cuatrienio que ha terminado. Hoy todos amanecen pendientes de la repartición de la torta del poder, el dinero y los contratos. Hace cuatro años se ofendieron en forma brutal entre los mismos liberales y conservadores, y en estas elecciones se insultaron y se dijeron hasta de qué se iban a morir los conservadores y los liberales que metieron en esa misma trifulca a los movimientos alternativos y populares que tampoco les interesa para nada su ideología y su origen.

Es increíble cómo estos movimientos mal llamados sociales como Mais, Partido Verde, Colombia Humana y Polo democrático, que se precian de la pulcritud y la transparencia, traicionaron su historia y su filosofía, haciendo alianzas con los de siempre a cambio de poder y prebendas porque eso fue lo que negociaron, y sobre todo, que los avales y los apoyos se dieron y se hicieron a espaldas de la base, traicionando a sus militantes, porque la mayoría de alianzas fueron autorizadas por las directivas nacionales y regionales, sin importarles que un movimiento es importante por sus asociados, no por los directivos que se apropian de la personería jurídica para negociar y transigir como les conviene a ellos.

En este orden de ideas, ¿se podrá asegurar que ayer triunfó la democracia? Hay denuncias por compra de votos, amenazas, trashumancia electoral, agresión verbal, ataque a sedes de campañas, dineros del narcotráfico, vulneración de la libertad de elegir, y nada de esto se parece a la democracia, de manera que ayer se impuso otra vez la anarquía y el despotismo, doctrinas que practican a la perfección los políticos de la región.

Es más, los que han llegado al poder en estas elecciones, son los mismos de siempre, y algunos de esos de siempre, pueden ser peores que los mismos de siempre, de manera que no hay qué celebrar porque todo va a seguir igual. Claro, tienen derecho a celebrar los que ganaron, porque como en todas las elecciones, ellos son los únicos que ganan, pues el beneficio es para ellos y para unos pocos, los demás seguirán perdiendo, así estén celebrando el triunfo con bombos y platillos, porque generalmente el elector que vota a conciencia casi nunca gana. En este país, la honestidad nació derrotada, sin embargo, votamos, no para cumplirle a los políticos, votamos, para quedarle bien a la conciencia


Comentarios