En esta esquina La patraña del POT
Por: Marco Fidel Yukumá
Los neivanos tienen derecho a exigirle al nuevo alcalde y al concejo de la ciudad, un Plan de Ordenamiento Territorial (POT), que garantice el desarrollo urbanístico armónico de la ciudad y que esté a tono con la Constitución y la ley.
En los últimos 20 años, los alcaldes en complicidad con el concejo, se han lavado las manos entre ellos, permitiendo que el negocio de la informalidad se trague la ciudad, beneficiando en forma tramposa a los dueños de la tierra que establecen, como a ellos les conviene, el manejo y la administración del suelo. Por eso es que en campaña, uno ve a los urbanizadores, a los dueños de los peores charrasqueros, y a quienes no les conviene que la ciudad crezca de manera ordenada, financiando campañas y comprando conciencias para garantizar que la próxima administración se haga la olvidada y ataje cualquier propuesta de POT que intente legitimar el orden en el desarrollo de la ciudad.
En por lo menos diez intentos misteriosamente se ha caído en el concejo, con la anuencia del alcalde y el director de planeación, el proyecto de POT que se ha presentado con marcada expectativa, pero siempre aparece el escollo final para descartarlo y quedarle bien a quienes no les interesa que Neiva tenga una carta de navegación que oriente su desarrollo. En planeación reposan muchos proyectos POT que se han ahogado de la noche a la mañana, justificados con leguleyadas que se inventan para quedarle bien a los traidores de la ciudad que se oponen porque se les daña el negocio de construir vivienda y edificios en cualquier parte, sin importarles que la constitución determina claramente cómo debe ser el ensanche urbanístico de cualquier ciudad, por pequeña y politiquera que sea.
Neiva no tiene POT porque a los dueños de la tierra no les conviene, a los urbanizadores no les interesa, porque sin esta norma pueden destruir los bosques, los humedales, las riberas de los ríos, zanjones y quebradas, y nadie les puede decir nada. Neiva no tiene POT porque al alcalde de turo, a los concejales y demás funcionarios los ponen allí para que defiendan el patrimonio privado de unos pocos y echen por la borda los intereses de la ciudad, y de quienes la habitan, basta con revisar la cantidad de licencias que se expiden bajo el rigor del tráfico de influencias y el pago de favores personales, porque así se mueve Neiva.
Tienen una deuda costosa que no se sabe cómo irán a pagar quienes durante estos años han ejercido en forma irresponsable el poder, y no han querido tomar en serio el POT para no incomodar a sus padrinos patrocinadores, mientras la ciudad crece sin rumbo, devorada por la más salvaje de las informalidades. Cada uno tiene por su cuenta en la cabeza, una versión de la ciudad, cada alcalde llega a improvisar y hacer no solo lo que le conviene sino a pagar los favores de campaña, jugando con el orden y la armonía que necesita la capital para no seguir creciendo como un pueblo del oeste, sin rumbo y sin lógica.
Neiva es una de las pocas ciudades de Colombia que no tiene POT, porque tiene una clase política corrupta que nunca ha valorado el beneficio general, y toma las decisiones con fines particulares, con intereses de bolsillo, con fines individuales, jugándosela entera por el poder y el dinero, mientras que la ciudad se hunde entre la informalidad, la desidia y la incompetencia. Lo más grave es que el poder lo seguirán ejerciendo torpe y deshonestamente, los de siempre, porque a quienes les interesa una ciudad moderna y en desarrollo, no tendrán derecho porque, repito, lamentablemente los neivanos ya son expertos en elegir a los más corruptos, a los más incapaces y a quienes usan la ciudad para traficar y nada más.
