Empieza la Novena de Aguinaldos
Las familias colombianas empiezan hoy la celebración de la navidad alrededor del pesebre mediante la celebración de la novena de aguinaldos que permite la integración de los miembros de una comunidad, que espera a través de sus oraciones al Niño Dios, que se conjugan con la entonación de diversos villancicos que hacen apología a este gran acontecimiento, que se gesta al inicio de la era cristiana. Celebrar la novena de aguinaldo es una de las más antiguas tradiciones del país. El texto fue escrito por el cura franciscano quiteño Fray Fernando de Jesús Larrea hacía finales del siglo XVIII y ampliado un siglo más tarde por la madre María Ignacia, una monja nacida en Bogotá. Más allá de la tradición católica, la novena de aguinaldos se ha convertido en un evento social, en el cual, en torno a la oración, se reúnen los miembros de la familia, los trabajadores en sus compañías y las comunidades en los parques o en los centros comerciales.
Además, acompañan el evento con el canto de villancicos, y el compartir de aperitivos tradicionales para el tiempo de Navidad. Igualmente, la expectativa que se genera con el arbolito de navidad, con la llegada esperada de la lluvia de regalos en la noche del 24 de diciembre, cuando se celebra el nacimiento del Divino Niño, donde tenemos la oportunidad de compartir la cena y las alegrías que incitan a un cambio de actitud y del comportamiento de los seres humanos por la generosidad que nace de nuestros corazones. La celebración de la navidad ha venido transformándose a través de los tiempos pretéritos y actualmente la que se celebra con nuestras familias y allegados, tiene sus orígenes en el siglo XIX, donde se popularizaron la decoración del arbolito de navidad y el intercambio de regalos entre los miembros de la familia.
Estos días debemos aprovecharlos para convertirlos en el más grande acontecimiento que nutre el espíritu de cada uno de nosotros, para apoyar a los más necesitados, brindándole todo nuestro cariño y la generosidad para compartir algo de los bienes materiales que poseemos, haciéndonos sentir más orgullosos de poder habitar este hermoso mundo, que si lográramos con nuestro accionar, contribuir a ser más equitativo y redistributivo el ingreso nacional, se obtendría la disminución de la brecha social y económica entre los colombianos. Es indispensable que las familias tomen las precauciones necesarias para evitar el uso de la pólvora que en otras regiones del país han dejado decenas de niños quemados. Igualmente debemos tener mucho cuidado con el consumo de productos procedentes de los países asiáticos, para el consumo gastronómico y etílico que han provocado intoxicaciones a muchos colombianos, a pesar de los deficientes controles de las autoridades sanitarias que ejercen para tal efecto.
