martes, 07 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2019-02-15 01:46

Elecciones regionales

Escrito por: José Israel Charry
 | febrero 15 de 2019

A un poco más de ocho meses de las elecciones departamentales y municipales, por las que se renovarán gobernaciones, asambleas, alcaldías, concejos y juntas administradoras locales, el tema ya está  en la agenda de muchas conversaciones. Ciudadanos que tienen afecto especial por una u otra persona quieren que llegue a determinados cargos; otros lo hacen por compromiso con su partido o movimiento,  también porque no sólo saben que es un derecho sino un deber el participar en los procesos eleccionarios.

Y como en la viña del Señor hay de todo, para un buen número de personas las contiendas electorales no les importan, se consideran productos terminados, estiman que sufragar está reservado a los , a necesitados; la abstención es buena únicamente para quienes han montado las empresas electorales y hacen el negocio lucrativo que les da la opción de manejar buena parte de los recursos del erario, con la complicidad de mediocres y corruptos funcionarios.

Hoy están en contienda a nivel departamental y municipal muchos hombres y mujeres que saben dejarse ver cada cuatro años. Lamentablemente son pocas las caras nuevas, porque no sería malo llevar a cargos o corporaciones a quienes ya han pasado por allí y se han comportado de manera aceptable y, mejor, de manera buena y ejemplar.

Pero, que interesante escuchar propuestas que muevan las neuronas de los potenciales electores y que se incentiven para ser sujetos activos de las jornadas electorales. Qué bueno ver caras nuevas en los carros oficiales, como diriía el expresidente Alfonso mLópez Pumarejo. Y con él, que no sigamos viviendo a la penúltima moda, en este caso cuando nos referimos a la Administración Pública. Porque más que cfaras nuevas se imponen funcionarios con idseas claras, programas viables y ambiciosos, pero aterrizados, que apunten a cerrar tantas brechas que hay en la sociedad de los pocos que tienen mucho y los muchos que aspiran a todo. Y, claro está, gobernantes y legisladores que tengan carácter para enfrenta, combatir y derrotar la corrupción, el gran cáncer de Colombia.


Comentarios