El “Zar” Rodrigo Lara Restrepo
Rodrigo Lara Restrepo ocupó el cargo de Zar Anticorrupción 2006. El nombre de Zar dado a las funciones que ejercía fue sintetizado de esta forma no solo por lo extenso del nombre, sino por su papel desempeñado. Rodrigo Lara Restrepo quedó impregnado y bendecido por tan altas funciones que fueron a partir de ese momento apropiadas en su comportamiento sin ninguna dificultad por sus actuaciones futuras. Los zares fueron emperadores y monarcas autócratas, normalmente nombrados para gobernar sus reinos, allí podían ejercer sus cargos sin ningún tipo de limitaciones. Tal vez por eso Rodrigo Lara Restrepo es el mejor heredero y representante de esta forma de gobernar durante las épocas medievales en territorio ruso y eslavo pertenecientes a las familias aristocráticas de la época. La historia política que ha intentado construir Rodrigo Lara Restrepo no ha dado los mejores resultados cuando se ha postulado a cargos de elección popular. Su arrogancia, egocentrismo e ínfulas de ser monarca y rey es producto de la herencia política de la familia Lleras Camargo que lidera el candidato presidencial German Vargas Lleras, este sí, representante de la más alta alcurnia de la oligarquía gobernante de Colombia, quien se da el lujo de gritar, golpear a coscorrones a sus escoltas y hasta desafiar al que se le antoje porque se siente dueño de este país por ser nieto del ex presidente Carlos Lleras Restrepo.
Rodrigo Lara Restrepo ahora envestido de todo el poder por ser Presidente de la Cámara de Representante ha sacado a relucir todo su talante de Zar, su ego y poder señorial al tratar de obstaculizar todos las propuestas que el Gobierno está presentando con el fin de avanzar en los Acuerdos suscritos con las Farc. Ha desafiado al propio Gobierno como lo ha hecho su jefe político, en momentos en que se avecina la campaña presidencial. Mientras estuvo disfrutando del cargo en la Vicepresidencia junto a sus Ministros, no adujeron ninguna objeción a los proyectos y los impactos que podrían tener las ahora iniciativas para consolidar la paz. Ad portas de la campaña presidencial les interesa su futuro político y personal pero no el de la Nación, el de la reconciliación, la convivencia y la paz. Su visión es pequeña, corta, no de grandeza política como lo tenía su padre Rodrigo Lara Bonilla, quien siendo muy joven supo enfrentar los problemas del país, costándole incluso su vida por defender sus ideales, la verdad, la justicia y la lucha moral de los que ejercían los cargos públicos.
A Rodrigo Lara Bonilla, el departamento y el país le reconocen toda la lucha librada contra el flagelo del narcotráfico, por la dignidad y los valores humanos, mientras que a Rodrigo Lara Restrepo hasta ahora lo más emblemático es su calificativo de Zar, que simboliza el oscurantismo de las dinastías que se caracterizaron por ser autócratas, ególatras y que significaron la forma más atrasada para gobernar el territorio ruso. Esperamos que transite de la época medieval a la ilustración francesa donde estudió buena parte de su infancia y algo de su juventud.
