El viacrucis de las vías
Los turistas y huilenses que visitaron los principales atractivos turísticos del departamento, durante la Semana Santa, tuvieron que afrontar un verdadero viacrucis al transitar por las diferentes vías que vienen presentando un permanente deterioro por la negligencia administrativa del gobierno nacional y la anuencia de los Organismos de Control que han permitido que la irresponsable empresa Concesionaria “Aliadas para el Progreso” hayan incumplido sus clausulas contractuales. Solo se han encargado de recaudar los peajes de los Cauchos y de Altamira. Se ha mostrado indolente y negligente para adelantar estas obras de parcheo, mientras se inicia la construcción de la Vía 4G.
Conducir por la vía Neiva-Pitalito-San Agustín, se ha convertido en un peligro para los conductores de vehículos y de motociclistas por la cantidad de huecos (Cráteres) que se han formado por la falta de mantenimiento y conservación de la empresa concesionaria responsable. El sector de Pericongo se ha convertido en una osada y tortuosa decisión por parte de los conductores, por la alta fragilidad que presenta la zona. Los reiterados derrumbes que se han venido presentando cuando se presentan fuertes lluvias por dicha zona, aumentan el riesgo y el peligro para las personas que la atraviesan.
Igualmente, el trayecto de la vía Cucara-Villavieja-Desierto de la Tatacoa, se encuentra en muy mal estado en algunos trayectos, que desdibujan la hermosura y la grandeza del paisaje. A pesar de que el Huila se destaca dentro del contexto nacional por tener unos atractivos turísticos que nos ofrece la naturaleza, se han convertido en una opción para el desarrollo económico, social y ambiental de la región.
Ahora tenemos otro enemigo latente que es provocado por las fuerzas de la naturaleza. Las intensas lluvias están deteriorando las vías, para lo cual se hace indispensable que el Gobierno Nacional, adelante un plan masivo de reparcheo masivo, mientras se pueda solucionar parcialmente la crisis de infraestructura que estamos atravesando los huilenses. Es rutinario observar por estas rutas, los accidentes que diariamente presentan los vehículos y por consiguiente su deterioro. Inclusive se han conformado bufetes de abogados que están demandando a la Agencia Nacional de Infraestructura por los daños y perjuicios ocasionados, por estos irresponsables funcionarios que se vuelven cómplices de estas irregularidades.
Durante este periodo, existió un flujo mayor de turistas hacia los sitios emblemáticos, que son un orgullo para los huilenses por la tradición arqueológica, religiosa y natural de los mismos. No hay derecho que los huilenses estemos recibiendo un trato discriminatorio del gobierno nacional y se siga manteniendo ese trato descortés para dar soluciones a los grandes problemas sociales, económicos y de infraestructura que presenta nuestro territorio.
