El velatón
El asesinato de algunos líderes sociales en algunas regiones del país ha generado un rechazo de la sociedad colombiana y de algunas organizaciones no gubernamentales en el mundo. Los medios de comunicación han difundido estos crímenes abominables, contra estos seres humanos que por el solo hecho de liderar la defensa de los atropellos que cometen diversos actores del conflicto armado, que se han posicionado en dichos territorios. Estos desarrollan actividades delictivas como el narcotráfico y otros delitos que van en contravía de la sana convivencia de las comunidades. Volver a la ocurrencia de masacres de personas inermes, es el fiel reflejo de la descomposición social y política, a que se ven sometidas las familias, donde hay presencia de cultivos ilícitos. De acuerdo con las estadísticas que presenta la Defensoría del Pueblo, 311 personas han sido asesinadas durante el periodo comprendido entre el 1 de enero y el 30 de junio del presente año.
Por este motivo, algunas organizaciones sociales invitaron anoche a desarrollar en las principales ciudades del país y algunas capitales de países extranjeros una jornada denominada “Velatón”, para exigir a las autoridades colombianas, que se estructuren medidas para que no exista impunidad oficial sobre los crímenes cometidos y para que se tomen acciones de protección contra los líderes sociales, en aquellos territorios donde hacen presencia diversos actores armados, que desarrollan actividades de narcotráfico. A pesar de que tenemos un país altamente polarizado políticamente, no es justo que se sigan alimentando a través de las redes sociales, algunos estilos que provocan la intensificación de odios y peleas, que solo generan mayores conflictos al interior de la sociedad colombiana. En dichas regiones, existe una disputa de varios grupos criminales, que patrocinan y se encuentran involucrados en el rentable y lucrativo negocio de la siembra y el procesamiento de la coca y marihuana.
Se esperaba que, con la firma del Acuerdo Renegociado de Paz, el país iba a tener una disminución de estos indicadores de violencia. Desafortunadamente esta realidad en dichas zonas se han incrementado la presencia de mafias, que se encuentran delinquiendo en alianza, con carteles de las drogas en algunos países extranjeros. Lamentablemente las familias que residen en estos sitios se encuentran temerosos porque se encuentran entre el fuego cruzado de estas organizaciones criminales, que buscan a toda costa y sin consideración alguna, tener la hegemonía y el control del negocio y de estos territorios. El gobierno nacional, no debe permitir de ninguna manera que se sigan cometiendo estos actos de barbarie. Esperan con ansiedad que exista la presencia legal de las instituciones del Estado, para contrarrestar el accionar violento de las mafias.
