El valor de persistir
Una de las virtudes que se consideran más necesarias a la hora de buscar alcanzar nuestros objetivos y metas que nos trazamos en la vida, es la persistencia. Los seres humanos que tienen el valor de ser perseverantes, no se dan por vencidos ante la competencia, no abandonan una causa o propósito, jamás se rinden pese a las adversidades, al contrario, insisten una y otra vez hasta lograr lo que se proponen.
La persistencia es nuestra mejor arma o blindaje contra el fracaso y la frustración, puesto que cada tropiezo en uno de nuestros proyectos, cada intento fallido en algunos de nuestros objetivos, cada negativa que reciban nuestras ideas, será asumida por quien es persistente como una experiencia de vida y por consiguiente como un aprendizaje para mejorar e intentar de nuevo. Los obstáculos en muchas ocasiones son oportunidades más que nos da la vida.
Y es que la persistencia está íntimamente relacionada con la fe y la disciplina, la fe del carbonero que confía en sí mismo y en sus capacidades, y la disciplina para trabajar paciente, metódica y estoicamente en un propósito hasta alcanzarlo, sin importar el esfuerzo que cueste o el tiempo que tarde.
Para obtener éxito en la vida no basta solamente con tener talento. Una persona talentosa pero que no tiene orden o disciplina en lo que hace, no va a llegar a ningún lado. Como bien lo dice el conferencista colombo-japonés Yokoi Kenyi, "la disciplina tarde o temprano vencerá la inteligencia", lo que equivale a decir que con persistencia tarde o temprano se conquista el éxito.
Para convertirnos en personas persistentes capaces de alcanzar el éxito, es necesario que cambiemos el chip mental que nos bloquea ante la menor dificultad o contrariedad, por otro que lleve nuestro cerebro a un nivel superior de exigencia y a echar a andar nuestros proyectos con planeación, método y disciplina.
La historia está plagada de ejemplos de personas persistentes que pese a las dificultades nunca se dieron por vencidos y lograron realizar sus sueños.
Abraham Lincoln fracasó en varias oportunidades a lo largo de 28 años de vida política, sin contar con los problemas que atravesó, hasta que por fin en 1860 fue elegido presidente de los Estados Unidos; el creador del Pollo Kentuky, el coronel Sanders, soportó 1008 rechazos antes de que un inversionistas decidiera patrocinar su receta; el inventor Tomás Alva Edison no se rindió y tras 1000 intentos creó la bombilla eléctrica; el grupo musical Los Beatles durante toco durante diez años 8 horas diarias todos los días de la semana en un club de Hamburgo, antes de alcanzar el estrellato.
Todas las personalidades del ejemplo tuvieron algo en común: la persistencia que les permitió tener la suficiente convicción mental para obtener éxito.
Según investigaciones y expertos, es necesario un aproximado de 10.000 horas de práctica, entrenamiento o ensayo para que alguien pueda convertirse en experto de alguna habilidad, pues el perseverar nos va haciendo más diestros y nos provee una mayor pericia proveniente del interior de la mente subconsciente.
"Si los puedes soñar lo puedes lograr" se dice por ahí, y realizar tus sueños solo depende de ti mismo. Tu mundo está en tus manos, y para conquistarlo solo necesitas fe, persistencia y disciplina, nunca darte por vencido, jamás dejar de tocar puertas, hasta que la gran oportunidad que has estado esperando o buscando llegue a tu vida. La persistencia es la clave del éxito.
