martes, 31 de marzo de 2026
Opinión/ Creado el: 2020-09-17 02:19

EL USO RAZONABLE DE LA FUERZA

Escrito por: Redacción Diario del Huila | septiembre 17 de 2020

POR:  JAIME ALBERTO ARRUBLA PAUCAR 

En un Estado de Derecho, las autoridades son indispensables para mantener el orden y proteger a los ciudadanos residentes en Colombia en su vida, honra, bienes, creencias y libertades.    La Policía Nacional, especialmente, es un cuerpo armado permanente,  de naturaleza civil, cuyo fin primordial es el mantenimiento de las condiciones necesarias para el ejercicio de los derechos y las libertades públicas, y para asegurar que los habitantes de Colombia convivan en paz (artículos 2 y 218 de la Constitución Nacional).

Por estas nociones elementales en un Estado democrático, no se entiende como pueden pasar los hechos sucedidos  en las recientes semanas;  el asesinato de un ciudadano por parte de unos agentes de de policía  en forma alevosa y abusiva; y la balacera  frente a la protesta pública por la muerte del primero, que terminó con la vida de otra decena de ciudadanos  y dejó  también varios centenares de heridos entre  civiles y policías.    Parecemos un estado de bárbaros.

Con seguridad que los vándalos y los grupos subversivos aprovechan las protestas públicas, para robar, atacar, crear caos y zozobra en la población;     pero aunque ello sea así,   tales circunstancias no excusan el mal proceder de las autoridades.    Un expresidente de la República  se preguntaba quién dio la orden de disparar y el Comandante de la Policía contestó que nadie dio esa orden.  Pero la realidad es que hubo los disparos,  balas perdidas,  ciudadanos muertos y heridos, y también policías.    En encuentros de policía y  ciudadanos,  no  deberían portarse armas  de fuego; para contener  las protestas desorbitadas  están inventados otros sistemas de resistencia y de choque que se emplean en todo el mundo.  Un agente de policía armado en una protesta,  seguramente usará su arma en una situación de pánico o de amenaza y eso es lo que no puede suceder con las fuerzas de policía; esa no es su función.

La policía debe ser una fuerza publica de resistencia y no de ataque.   Desde la formación de los policías en las escuelas, hay que revisar en que se está fallando; pues lo que  observamos en los últimos días  se viene repitiendo, no es la primera vez.    Si no hubo orden de disparar, ¿porque dispararon?, ¿para que están entrenados?.     De la formación de un futuro policía a  la de un soldado, debe haber mucho trecho;  las funciones no son las mismas; pareciera que quién actuó en la protesta fue una fuerza preparada para la agresión. Hay que buscar correctivos y hacer los cambios que sean necesarios.  A lo mejor sea conveniente  repensar la ubicación de la Policía en las fuerzas armadas y en el Ministerio de Defensa.  En muchos países se encuentra en el Ministerio del Interior o en el de Justicia. 

No se trata de atacar la institución, ni desconocer su necesidad en una sociedad, ni su pasado glorioso en mantener el orden entre los colombianos.  La revisión que se pide es detectar porque  se presentan  con frecuencia  los excesos que hemos visto y que no deberían presentarse.   Hay que poner los correctivos para que la Policía cumpla a cabalidad el papel que le ha asignado la Constitución Nacional.