El triunfo de Duque es el triunfo de Colombia
Por Jaime Salazar Díaz
Inicio esta columna con la íntima seguridad de la victoria! Me siento a escribirla una hora antes del cierre de las votaciones de ayer y en esta “calma chicha” de la soleada tarde calentana el ambiente presagia que los mejores días de esta patria inician ahora. El pueblo colombiano en libre y limpia votación, por amplia mayoría, confirmó el triunfo indiscutible de Iván Duque obtenido en la primera vuelta el mes pasado. Un instinto de conservación, mas que una decisión política, invadió al electorado y copiosamente consignó en las urnas su voluntad de elegir como Presidente a un hombre muy joven sin odios ni contaminaciones, quien a lo largo de una exhaustiva campaña expuso con franqueza, claridad, alegría y firmeza las propuestas para corregir el rumbo incierto que traía el país en la administración Santos. No habló nunca de deshacer lo positivo, ni de destruir los buenos logros alcanzados por generaciones de compatriotas en el devenir de nuestra historia. El candidato, hoy presidente electo, es un hombre equilibrado y seguro de sí mismo que siempre respetó las opiniones de sus contrarios y fue capaz en franca lid de sobrepasarlos con la explicación y nitidez de sus argumentos. La compañía de Marta Lucía Ramírez como fórmula vice-presidencial fue una invaluable garantía de confianza en la mujer colombiana y en las gentes mayoritarias del partido conservador. Buenos días se vienen para Colombia que vuelve a respirar en paz, con un nuevo aliento y con un líder que se dispone a trabajar sin descanso en la solución de urgentes problemas que se volvieron críticos. Como esperábamos, quienes votamos por Duque, confirmó categóricamente los principales puntos de su campaña en su discurso de la victoria. No era para menos, es su carácter y es lo que anhelamos todos. Tirios y troyanos. Y una lección para tener en cuenta: Los votos obtenidos por el contendor Petro no son para despreciar. Por el contrario, son ocho millones de colombianos que expresaron también con rotunda claridad su descontento con el estado de cosas actual, la corrupción en los contratos oficiales consentida y de cierto modo prohijada por el presidente Santos y varios de sus ministros y aprovechada por parlamentarios deshonestos, la corrupta aplicación –o desaplicación?- de la justicia, LA INEQUIDAD SOCIAL, el abandono de la Colombia rural, la acelerada destrucción del precioso medio ambiente, la entrega de grandes sectores del país a conglomerados económicos nacionales y multinacionales que han venido enriqueciéndose a costa de los colombianos del común y dolorosamente de los mas necesitados. Estos problemas antes que desunirnos, nos congregan a todos los colombianos de bien. Será una tarea conjunta. Es también un propósito del ganador: unir antes que desunir. La gravedad de los problemas así lo merece. Y por ahora, y mientras nos entregan los datos en limpio…… ¡ a gozar con tranquilidad los triunfos de Colombia en Rusia ¡
