El riesgo de accidentes
Por: Luis Alfonso Albarracín Palomino
Circular por el tramo vial entre Neiva y Pitalito se ha convertido en un peligro para los conductores de vehículos y motociclistas que deben superar los grandes cráteres que presenta la vía. Es una odisea conducir, porque se deben eludir a todo momento el deterioro progresivo de la capa asfáltica, que pueden provocar accidentes de tránsito y daños mecánicos a los vehículos, cuando se cogen los huecos. El aumento de las precipitaciones durante los dos últimos meses, generan la invisibilidad de éstos, en la carretera y les toca a los profesionales del volante, asumir dichos riesgos o en su defecto cuando se transita frecuentemente, memorizar los sitios donde se encuentran.
Hasta en los accesos a los peajes de los cauchos y de Altamira, se encuentran esparcidos los huecos por toda la vía, ante la mirada inmisericorde de la empresa Concesionaria Aliadas para el Progreso, que es la responsable de cobrar las onerosas tarifas, pero que no le interesan la suerte que corren los automotores. La indolencia y la negligencia del gobierno nacional y de los Organismos de Control, han generado una desconfianza mayúscula de los niveles de ingobernabilidad en que se encuentra sumida la sociedad colombiana. Ahora cuando se llega a la zona de Pericongo, empieza la otra tortura para las personas que se atreven a cruzar por este tramo, que ha dejado muertes y que nos coloca los pelos de punta. Gracias a la gestión del gobierno departamental liderada por el primer mandatario de los huilenses Carlos Julio González Villa, a la protesta de la Asamblea Departamental, Consejo Gremial, Comité Cívico de Pitalito, bancada parlamentaria del Huila y demás actores de la sociedad huilense, entre otros, se avizora una leve luz al final del túnel para buscar un alivio en la solución radical a esta problemática.
No hay derecho que los huilenses estemos recibiendo un trato discriminatorio del gobierno nacional y se siga manteniendo ese trato descortés para dar soluciones a los grandes problemas sociales, económicos y de infraestructura que presenta nuestro territorio. Ahora tenemos a otro enemigo latente que es provocado por las fuerzas de la naturaleza. Las intensas lluvias están deteriorando la vía por el Centro Poblado del Naranjal, que fue ampliada y arreglada por el equipo de obras públicas del gobierno departamental, para lo cual se hace indispensable que el Gobierno Nacional la pavimente y se pueda solucionar parcialmente esta crisis que estamos atravesando los huilenses.
